Un avión de pasajeros Antonov An-24 de la aerolínea regional Angara se estrelló este jueves en la región de Amur, en el extremo oriental de Rusia. A bordo viajaban 49 personas, incluidos seis tripulantes y cinco niños. Las autoridades locales informaron que los restos del fuselaje, en llamas, fueron hallados en una colina cercana a Tynda, a unos 15 kilómetros de su destino final.
La aeronave, construida en 1976 durante la era soviética, cubría la ruta entre Blagovéshchensk y Tynda, un importante nudo ferroviario cercano a la frontera con China. Según los datos preliminares, el avión desapareció de los radares cuando se preparaba para aterrizar. Imágenes aéreas difundidas en redes sociales muestran una columna de humo pálido elevándose desde una zona boscosa donde cayó el aparato.
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Equipos de rescate se dirigieron al lugar con helicópteros Mi-8 de Rossaviatsiya, mientras que el Ministerio de Emergencias ruso confirmó que el fuselaje seguía ardiendo al momento del hallazgo. «Se continúa avanzando hacia el sitio del accidente», señalaron las autoridades en Telegram. No se reportaron sobrevivientes hasta el momento.
El Kremlin informó que el presidente Vladimir Putin fue notificado de inmediato y ordenó la creación de una comisión especial para investigar las causas. La aerolínea Angara, que opera principalmente en Siberia y el extremo oriental ruso, posee una flota de 10 aviones Antonov An-24, conocidos popularmente como «tractores voladores» por su antigüedad y robustez, pero cuestionados en términos de seguridad.
Fuente: Reuters.
Foto: France 24.


