Desde volcanes activos hasta vientos récords, el “continente blanco” sigue sorprendiendo a científicos y exploradores.
MIRÁ TAMBIÉN | Bella Ramsey responde a críticas por la segunda temporada de ‘The Last of Us’
La Antártida, el territorio más austral de la Tierra, no deja de fascinar por sus características únicas. Más allá del frío extremo y los paisajes cubiertos de hielo, este continente guarda secretos sorprendentes que desafían la imaginación.
Aunque hoy domina un manto de hielo, en la Era Mesozoica, la región contaba con densos bosques de coníferas y araucarias, según registros fósiles y polen de Nothofagus encontrados en las montañas Transantárticas. Esto demuestra que la Antártida alguna vez tuvo una flora mucho más diversa, mientras el continente se desplazaba hacia el polo y su clima se volvía cada vez más frío.
El suelo antártico también es hogar de volcanes activos, como el Monte Erebus, que mantiene lagos de lava monitoreados desde la estación McMurdo. En la Isla Decepción, erupciones en la década de 1960 provocaron destrucción en estaciones británicas y chilenas cercanas. Aunque menos del 1 % del territorio está libre de hielo, estas formaciones muestran la fuerza geológica que sigue presente bajo la capa blanca.
MIRÁ TAMBIÉN | Gimnasia de Comodoro continúa con su pretemporada
Curiosamente, la Antártida no tiene una zona horaria oficial, y cada estación científica elige su horario por conveniencia, adaptándose a las condiciones locales y a las conexiones con los países de origen. Este detalle refleja la singularidad administrativa de un continente donde la vida humana es mínima pero constante.
En cuanto a los habitantes, Emilio Marcos Palma fue el primer bebé nacido en 1978 en la Base Esperanza, el único asentamiento civil, y durante la década de 1980 nacieron otros diez niños, demostrando que, incluso en condiciones extremas, la vida encuentra su lugar.
El continente también ostenta récords climáticos: los vientos superan con frecuencia los 160 km/h, llegando a ráfagas de 320 km/h en ventiscas extremas. Esta intensidad convierte a la Antártida en el lugar más ventoso del planeta, estudiado por equipos científicos especializados en dinámicas atmosféricas extremas.
MIRÁ TAMBIÉN | Día Internacional del Puma: claves para la convivencia con este gran felino
Finalmente, la Antártida es el continente más alto del mundo, con una altura promedio de 2200 metros sobre el nivel del mar y capas de hielo que alcanzan los 3500 metros en la región oriental. Su punto más elevado, el Macizo Vinson, se eleva a 4892 metros sobre el nivel del mar, y fue descubierto en 1935 por Lincoln Ellsworth, convirtiéndose en un desafío para alpinistas y exploradores.
Estos rasgos hacen de la Antártida un laboratorio natural único para el estudio del clima, la geología y la vida en condiciones extremas, consolidando su posición como uno de los territorios más enigmáticos y extremos del planeta.
Fuente: National Geographic
Foto: Archivo


