El Ejército de Israel mató a Hasan Douhan y otros cinco comunicadores durante ataques en el sur de Gaza, incluidos bombardeos sobre el Hospital Naser; el conflicto suma 246 víctimas mortales entre periodistas.
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El conflicto en Gaza registró este lunes un hecho trágico que marca un récord de violencia contra la prensa: seis periodistas murieron en ataques aéreos israelíes, incluyendo a Hasan Douhan, reportero del periódico Al Hayat, asesinado en la zona de Al Mawasi, al sur de la Franja de Gaza. Según la Oficina de Medios del Gobierno gazatí, Douhan se suma a la lista de informadores que ya suman 246 víctimas mortales durante la ofensiva israelí.
Entre los otros periodistas fallecidos se encuentran Ahmed Abu Aziz (Red Quds Feed), Hossam Al Masri (camarógrafo de Reuters), Mohamed Salama (camarógrafo de Al Jazeera), Mariam Abu Daqqa (freelance con AP) y Moaz Abu Taha (freelance). Todos fueron alcanzados tras el bombardeo inicial al Hospital Naser, que fue atacado nuevamente cuando periodistas y rescatistas acudieron para ayudar y documentar, en una táctica conocida como “doble golpe”, según informó el Ministerio de Sanidad de Gaza.
La Oficina de Medios del Gobierno gazatí responsabilizó de manera directa a la ocupación israelí, al gobierno estadounidense y a países que considera cómplices, como el Reino Unido, Alemania y Francia, de estos “atroces y brutales crímenes” que afectan especialmente a quienes ejercen la labor de informar en la zona de conflicto.
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Con la muerte de estos seis profesionales de la información, la guerra en Gaza se convierte en una de las más mortíferas para la prensa en la historia reciente, reflejando los riesgos extremos que enfrentan reporteros y camarógrafos en conflictos bélicos activos. Organizaciones internacionales de derechos humanos y de protección a periodistas han condenado estos ataques y exigido investigaciones inmediatas sobre los hechos.
El Hospital Naser, epicentro de los ataques, continúa siendo un foco de peligro tanto para pacientes como para trabajadores de la salud y periodistas, mientras la comunidad internacional sigue de cerca la escalada de violencia en la región.
Fuente y foto: DW


