La falta de lluvias durante meses provocó una emergencia agropecuaria en varias zonas del país y redujo las reservas de agua dulce. El gobierno implementa medidas para productores y ajusta el sistema de abastecimiento en ciudades del sur.
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La prolongada falta de precipitaciones en el sur de Uruguay encendió las alarmas del gobierno y de los organismos encargados del suministro de agua potable. La situación derivó en una emergencia agropecuaria que ya afecta a productores rurales y comienza a impactar también en el consumo humano, ante la disminución de las reservas en embalses y cursos de agua.
El Ministerio de Ganadería dispuso medidas de apoyo para los pequeños productores, quienes advierten que la sequía ya está generando pérdidas importantes en distintos cultivos. La crisis climática se profundiza tras varios meses consecutivos con lluvias por debajo de lo normal en gran parte del país.
La empresa estatal encargada del suministro de agua potable, OSE, confirmó que el déficit hídrico provocó una reducción significativa en las reservas que abastecen a diversas ciudades. Ante este escenario, el organismo comenzó a aplicar ajustes operativos para preservar el recurso disponible y evitar problemas mayores en el sistema de distribución.
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Uno de los puntos más sensibles es la represa de Paso Severino, una de las principales fuentes de agua potable para Montevideo y su área metropolitana. El embalse tiene una capacidad total de 67 millones de metros cúbicos, pero actualmente cuenta con aproximadamente la mitad de ese volumen. A principios de febrero, las reservas alcanzaban los 46,8 millones de metros cúbicos.
Para sostener los niveles del sistema, OSE aumentó en febrero el trasvase de agua bruta desde zonas cercanas a Aguas Corrientes. Sin embargo, esta estrategia generó una consecuencia adicional: los niveles de trihalometanos superaron el máximo permitido en algunos momentos, una situación que podría mantenerse hasta que se registren lluvias significativas.
Los datos del Instituto Uruguayo de Meteorología (Inumet) muestran que gran parte del territorio experimentó desvíos negativos de precipitaciones durante los últimos meses. Las zonas más afectadas se ubican al suroeste, oeste y parte del sureste del país, donde las lluvias estuvieron entre un 60% y un 80% por debajo de los valores habituales.
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El organismo también advirtió que estas condiciones secas se vienen registrando desde gran parte de 2025, especialmente al sur del Río Negro. Los monitoreos más recientes indican que algunas regiones ya presentan condiciones “muy secas” y podrían evolucionar hacia un escenario de sequía extrema si el patrón climático no cambia.
El impacto del déficit hídrico ya se siente en localidades como Minas y Solís de Mataojo, donde las fuentes de abastecimiento comenzaron a mostrar una reducción sostenida. Aunque el servicio se mantiene con normalidad, las autoridades decidieron aplicar una regulación de presión en la red de distribución para preservar las reservas.
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Frente a este contexto, OSE pidió a la población realizar un uso responsable del agua potable. Entre las recomendaciones se destacan evitar actividades de alto consumo como el lavado de veredas, vehículos o patios, así como el riego de jardines o el llenado de piscinas.
Las autoridades indicaron que continuarán monitoreando la evolución de la sequía y evaluando nuevas medidas para garantizar el abastecimiento mientras persista la falta de lluvias en el sur del país.
Fuente y foto: Infobae


