El Gobierno de Siria puso en marcha una operación de seguridad a gran escala contra células del grupo yihadista Estado Islámico (EI) que aún operan en distintas zonas del país. La ofensiva fue anunciada este domingo por medios oficiales y se desarrolla en regiones desérticas del centro sirio, consideradas históricamente como refugio de la organización extremista.
Según informó la televisión estatal Al Ijbariya, las fuerzas de seguridad actúan en las áreas de Al Furqlus, Al Qaryatayn y Al Badia, en las afueras de la provincia de Homs. La decisión se tomó como respuesta directa al ataque ocurrido el sábado en Palmira, donde murieron dos soldados de Estados Unidos y un intérprete civil que los acompañaba.
MIRÁ TAMBIÉN | 12 muertos en un ataque terrorista en Sídney
Desde el Ministerio del Interior sirio indicaron que el autor del atentado fue abatido tras el hecho. No obstante, las autoridades continúan investigando si el agresor tenía vínculos orgánicos con el Estado Islámico o si actuó de manera individual motivado por la ideología del grupo yihadista.
El portavoz del ministerio, Noureddine al Baba, aclaró que el atacante no ocupaba cargos dentro de las fuerzas de seguridad interna, aunque remarcó que el episodio expuso la persistencia de focos de radicalización y violencia en zonas remotas del país, a pesar de los golpes militares sufridos por el EI en los últimos años.
MIRÁ TAMBIÉN | Tres estadounidenses mueren emboscados en Siria
La ofensiva busca neutralizar células dormidas y evitar nuevos atentados en un contexto regional aún inestable. Siria sostiene que la eliminación definitiva de estos grupos requiere operativos constantes en áreas de difícil acceso, donde el Estado Islámico mantiene capacidad de acción pese a la pérdida de su control territorial.
Fuente: DW.


