La Fiscalía sueca acusó a un hombre de 62 años de drogar y prostituir a su esposa durante más de tres años. La situación se dio en cientos de encuentros sexuales no consentidos con más de 120 hombres. El caso se conoce tras la denuncia de la mujer, con la que está en trámites de divorcio.
Según la acusación, el hombre colocaba anuncios en internet, coordinaba citas, establecía los actos sexuales y los pagos, y filmaba los encuentros, que a veces también se realizaban de manera digital. Las prácticas habrían ocurrido entre el 11 de agosto de 2022 y el 21 de octubre de 2025.
El acusado, residente en Ångermanland, drogaba a su esposa y había instalado cámaras en toda la casa para controlarla. La Fiscalía asegura que él se hacía llamar «el monstruo» y amenazaba de muerte a su mujer, incluyendo amenazas de quemarla viva con gasolina y cortarle los dedos.
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Este hombre ya había sido investigado hace dos años por abusos a su esposa, aunque el caso se cerró sin sanción. Además, estuvo vinculado a la banda de moteros «Ángeles del Infierno» y tenía antecedentes por maltrato y coerción, cumpliendo cinco meses de prisión por delitos anteriores.
El juicio está programado para el 13 de abril y la comunidad internacional ha seguido el caso de cerca por la gravedad de los hechos. La situación ha generado comparaciones con el caso de Gisèle Pelicot en Francia, donde un esposo fue condenado por abusos similares.
Organizaciones de derechos humanos en Suecia y Europa han condenado los actos y destacan la importancia de reforzar la protección de las víctimas de violencia y explotación sexual, así como la persecución de delitos de proxenetismo y abuso con drogas.
Fuente: DW.
Imagen: YAY Images/IMAGO.


