El gobierno sueco anunció este martes que a partir del próximo año escolar, que comienza en otoño de 2026, todos los estudiantes de entre 7 y 16 años deberán entregar sus teléfonos móviles al ingresar a la escuela o al club extraescolar, y no los recuperarán hasta el final de la jornada. La medida busca mejorar la concentración, la seguridad y el rendimiento académico de los alumnos.
La nueva normativa forma parte de un paquete de reformas que incluye cambios en el currículo, el sistema de calificaciones y la capacitación docente. “Lo que presentamos hoy es una inversión presupuestaria histórica en las escuelas y la mayor agenda de reformas en más de 30 años”, destacó Simona Mohamsson, ministra de Educación e Integración de Suecia.
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El proyecto de ley de presupuesto prevé destinar 95 millones de coronas suecas (aproximadamente 7,5 millones de libras) en 2026 y 100 millones más en 2027 para implementar la prohibición de manera uniforme en todo el país. Aunque la mayoría de las escuelas ya confiscan los celulares al comienzo del día, los estudiantes encontraban formas de evitar la norma.
La ministra Mohamsson aclaró que la medida será obligatoria y no opcional: “Esto debería aplicarse a todos en todas las aulas de Suecia. Se aplica a todos los jóvenes de Suecia y no es opcional”. La idea es evitar distracciones en clase, el acoso digital y garantizar que todos los estudiantes puedan concentrarse en su aprendizaje.
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Los expertos en educación destacan que la prohibición nacional podría sentar un precedente para otros países que buscan equilibrar la tecnología y la educación. Mientras tanto, las escuelas suecas se preparan para implementar la medida con protocolos claros para la recolección, almacenamiento y devolución de los dispositivos al final de cada jornada escolar.
Fuente: The Guardian.
Fotografía: Maskot/Alamy


