Los tres efectivos investigados por la fuga de presos en una comisaría de Mendoza se abstuvieron de declarar. Tienen 30 días para presentar pruebas mientras avanza la investigación.
La fuga de tres presos en la Comisaría 25 de Guaymallén sigue generando repercusiones. Este jueves, los tres policías imputados por el hecho se abstuvieron de declarar ante la Inspección General de Seguridad (IGS), aunque podrán presentar pruebas y testimonios durante los próximos 30 días para su defensa. Dos de los fugados ya fueron recapturados, mientras que el tercero sigue prófugo.
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Marcelo Puertas, titular de la IGS, explicó que la declaración indagatoria es un derecho de los imputados y que pueden optar por no declarar inicialmente para conocer las pruebas en su contra. «Pueden ampliar su indagatoria más adelante y presentar pruebas documentales, testimoniales o inspecciones oculares», señaló en diálogo con Radio Mitre Mendoza.
La investigación se centra en determinar si los efectivos estaban distraídos en el momento de la fuga o si hubo algún grado de complicidad. De los cuatro policías que prestaban servicio esa noche, solo tres fueron imputados, ya que el cuarto, asignado como chofer, no se encontraba en la dependencia en el momento del escape.
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Aún no se ha determinado con qué elementos los detenidos lograron abrir un boquete y huir. «Nosotros investigamos el accionar de los efectivos, no de los presos», aclaró Puertas. La inspección ocular confirmó que los agentes asignados esa noche debían estar vigilando a los internos cuando ocurrió la fuga.
El proceso podría extenderse hasta un año, dependiendo de las pruebas y alegatos que presenten las partes. Mientras tanto, la comunidad sigue atenta a una investigación que pone bajo la lupa los procedimientos de seguridad en las comisarías mendocinas.


