El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó este domingo una fuerte advertencia contra Irán al asegurar que ordenará ataques contra centrales energéticas y puentes si no se reabre el estratégico estrecho de Ormuz en las próximas horas.
A través de sus declaraciones públicas, el mandatario fijó un ultimátum de 48 horas y advirtió que el martes podría concretarse una ofensiva directa. “Será el día de las centrales eléctricas y el día de los puentes, todo en uno”, expresó, elevando el tono en medio del conflicto que involucra también a Israel y sus recientes operaciones militares.
En paralelo, Trump dejó abierta la puerta a una salida diplomática. Señaló que existe una “buena posibilidad” de alcanzar un acuerdo con Teherán en las próximas horas, aunque condicionó ese escenario al cumplimiento de sus exigencias sobre la reapertura del paso marítimo clave para el comercio global de petróleo.
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Desde Irán, las respuestas no tardaron en llegar. El presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf, advirtió que las acciones de Washington podrían desatar un conflicto regional de gran escala. “Toda nuestra región arderá”, sostuvo, en un mensaje directo hacia la Casa Blanca.
El conflicto también suma episodios militares en curso. En las últimas horas, el grupo Hezbolá afirmó haber lanzado un misil de crucero contra un buque israelí, mientras que autoridades iraníes aseguraron haber derribado aeronaves estadounidenses durante operaciones recientes, en un escenario de creciente confrontación.
La escalada mantiene en alerta a la comunidad internacional, especialmente por el rol del estrecho de Ormuz como punto neurálgico del suministro energético global. Cualquier interrupción o ataque a infraestructura crítica podría impactar de lleno en los precios del petróleo y profundizar la crisis geopolítica en Medio Oriente.


