El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sugirió en tono de broma cambiar el nombre del océano Atlántico o del Pacífico por “Océano Trump” o “Océano de las Américas”. La propuesta fue realizada durante un mitin celebrado el sábado en Clarksville, Tennessee, donde el mandatario planteó que su país debería tener también un océano y un gran río con una denominación propia.
Durante su discurso, Trump mencionó ambas alternativas como parte de una serie de comentarios sobre la posibilidad de modificar los nombres geográficos de distintas zonas. La intervención se produjo el 10 de octubre y se sumó a otras iniciativas impulsadas por el presidente para cambiar las denominaciones oficiales de accidentes geográficos y territorios en Estados Unidos.
Entre los antecedentes figura la decisión de rebautizar el golfo de México como golfo de América, además de la propuesta de cambiar el nombre del lago Ontario por lago de América. Estas iniciativas forman parte de una política que busca reforzar la identidad nacional estadounidense mediante nuevas denominaciones, aunque su utilización puede variar según los organismos y las entidades que elaboran mapas y documentos geográficos.
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Trump también se refirió a los ríos Hudson y Misisipi, pero descartó modificar sus nombres. En el caso del Hudson, que atraviesa el estado de Nueva York, hizo una referencia irónica al explorador Henry Hudson, cuyo apellido identifica históricamente al curso de agua. El mandatario sostuvo que no tenía intención de cambiar esa denominación ni la del Misisipi.
En Estados Unidos, el presidente puede ordenar modificaciones en los nombres geográficos oficiales utilizados por las agencias federales. Sin embargo, esas decisiones no obligan automáticamente a las empresas privadas, los medios de comunicación o los organismos de otros países a adoptar las nuevas denominaciones, por lo que pueden coexistir distintos usos en mapas y publicaciones.
El mandatario también había planteado la posibilidad de cambiar el nombre del estado de Nuevo México por “Nueva América”. Esa iniciativa presenta mayores obstáculos legales y políticos que la modificación de un nombre geográfico bajo competencia federal, ya que podría requerir consultas a la población y cambios en la normativa estatal. Por ahora, la referencia a un eventual “Océano Trump” quedó planteada como una ocurrencia durante un acto político, sin que se anunciara una medida formal para concretarla.
Fuente: Telesur.


