Una investigación desarrollada en Mendoza por especialistas del CONICET halló que ciertos fármacos utilizados para controlar la presión arterial podrían ayudar a reducir el dolor neuropático y abrir nuevas alternativas terapéuticas.
Un equipo de investigadores del CONICET, con sede en Mendoza, presentó resultados que podrían representar un avance en la búsqueda de tratamientos para el dolor crónico. El estudio demostró, en modelos experimentales, que medicamentos antihipertensivos podrían ser reutilizados para disminuir síntomas asociados al dolor neuropático.
La investigación fue realizada por científicos del Instituto de Histología y Embriología de Mendoza (IHEM), dependiente del CONICET y de la Universidad Nacional de Cuyo. Los hallazgos fueron publicados en la revista científica Frontiers in Pharmacology y aportan evidencias sobre una posible estrategia de reposicionamiento farmacológico.
Los especialistas analizaron el efecto de compuestos que actúan sobre los receptores AT1R y AT2R de la angiotensina II, una hormona involucrada en la regulación de la presión arterial y otros procesos fisiológicos. Para ello, utilizaron un modelo experimental de lesión crónica del nervio ciático y evaluaron la respuesta de distintos tratamientos.
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Entre los resultados más destacados, observaron que el bloqueo simultáneo de ambos receptores redujo indicadores vinculados al dolor neuropático. Además, identificaron cambios en mecanismos biológicos relacionados con la inflamación y la actividad de determinadas neuronas sensoriales, lo que permitió comprender mejor cómo se desarrolla esta patología.
Los investigadores señalaron que el uso de medicamentos ya aprobados para otras enfermedades podría acelerar el desarrollo de nuevas alternativas terapéuticas, evitando los extensos procesos que suelen requerir los fármacos completamente nuevos. No obstante, remarcaron que serán necesarios más estudios para confirmar estos resultados y avanzar hacia posibles aplicaciones clínicas.
El equipo continuará investigando la interacción entre el sistema renina-angiotensina y los procesos inflamatorios asociados al dolor crónico, con el objetivo de profundizar el conocimiento sobre esta enfermedad que afecta la calidad de vida de millones de personas en todo el mundo.
Con información del CONICET.


