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Chubut

Un matrimonio que tiene familiares en Trelew quedó aislado en la Terminal de Bahía

Gerardo Pilquimán y su esposa Mirta viven en Las Heras (Santa Cruz). Regresaban de Colombia la semana pasada y tenían un vuelo hacia Trelew que fue cancelado. Estuvieron tres días varados en el Aeropuerto. Solo les dieron la opción de venir en ómnibus a Bahía Blanca, a donde llegaron el domingo. Pero en la ciudad bonaerense nos los dejaron seguir viaje y quedaron detenidos en la Terminal. Sólo por gestiones de un efectivo de la Policía Ecológica pueden permanecer en el interior del edificio, pero separados por un vallado y con permiso sólo para ir al baño. Les llevan empanadas y dos litros de agua por día. Gerardo pide desesperadamente que autoricen a su padre a viajar desde Trelew para buscarlos y poder hacer la cuarentena.

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Matrimonio aislado en Bahía Blanca

«Ojalá que nos podamos ir, estamos acá desde el domingo. Nosotros llegamos de Colombia a Ezeiza en un vuelo que pudimos conseguir milagrosamente gracias a unos amigos misionero», contó Gerardo en diálogo con Radio 3.

«Llegamos a Ezeiza, Aeroparque estaba cerrado y nuestro vuelo a Trelew cancelado. La única forma de viajar era comprar otro ticket para que nos dejaran ingresar a Aeroparque. No pudimos, había una cola gigante de unas 400 personas que querían viajar al interior», relató.

«Parecía que estaba todo bien, pero cuando llegamos al escritorio donde anotaban, nos dimos cuenta que los micros iban a todo el país, menos a  la Patagonia», indicó.

«La única opción que nos dieron era llevarnos hasta Bahía Blanca y que después viéramos como llegar a nuestro pueblo», sostuvo el joven de 29 años.

«Lo tuvimos que decidir en cinco minutos porque llegó un señor y nos avisó que ya salía el colectivo a Bahía Blanca, hasta le pedimos que nos dejara ir al baño», remarcó.

«Nos subimos en el colectivo, pasamos Mar del Plata y nos trajeron acá. Nos esperaba un grupo de Policía Ecológica con todo el protocolo, Defensa Civil, Policía Federal y la Bonaerense», recordó.

«Cuando le dijimos que íbamos a Trelew, aunque en realidad nosotros somos de Las Heras (Santa Cruz), pero en Trelew tenemos un lugar para hacer cuarentena, empezaron a hacer llamados para todos lados, y nos dijeron que nos íbamos a tener que quedar fuera de la Terminal hasta que alguien nos vinieran a buscar», dijo compungido.

«Entonces les contesté que no nos podían dejar afuera de la terminal sin baño, sin comida, sin nada», graficó.

«Un policía ecológico, Jorge Nuñez, hizo todo lo posible para que nos dejaran dentro de la Terminal, nos hicieron un vallado y solamente tenemos acceso al baño. Dormimos en el piso, nos traen alguna vianda de Acción Social, pero no podemos salir a comprar, a nada», se quejó.

«Acá en Bahía está todo cerrado, no conseguimos un hotel por nuestra cuenta y ellos nos dijeron que los lugares que había los ocuparon con gente en situación de calle. Entonces nos vienen a buscar o nos mantienen encerrados», aseveró.

«Ellos hicieron gestiones con Gendarmería y la Policía, pero a mi viejo no lo van a dejar venir desde Chubut, nadie quiere firmar. También es entendible porque nosotros venimos desde el exterior, nos expusieron tres días ante miles de personas en el aeropuerto, hicieron todo mal», reprochó.

«Tenemos que hacer una cuarentena, pero en nuestras casas. No tenemos para bañarnos, hace cuatro días que no nos bañamos. Nos traen comida, pero hace tres días que venimos comiendo empanadas, les pedí salir a comprar, pero nadie se nos puede acercar. Telefé de Bahía nos vino a hacer una nota y nos los dejaron pasar, la hicimos a través del vidrio», dijo entre lagrimas.

«Es tremendo todo esto, llamé a todo el gobierno de Santa Cruz y nadie nos dio respuesta. Nos dejaron abandonados, pensábamos con mi señora que menos mal que no tenemos hijos», expuso.

«Incluso tuvimos contacto con la secretaria del ministro de Seguridad de Chubut, Federico Massoni, llenamos mil formularios. Sólo necesitamos una firma para que mi viejo pueda pasar tres provincias y venir a buscarnos», pidió Gerardo.

«Nos dicen que en mi situación hay miles de personas y entonces por eso me tengo que quedar tranquilo», recriminó.

«Nos traen dos litro de agua por día, pedimos a la Policía, pero por ahí vienen y por ahí no», contó en el final.