La misión IM-2 busca descubrir hielo en el polo sur lunar y marcar un hito en la exploración comercial de la Luna.
La misión IM-2, cargada de innovadores instrumentos y vehículos, está a punto de despegar con un objetivo ambicioso: explorar el cráter lunar «H», ubicado en la zona de sombra permanente del polo sur de la Luna. Esta misión comercial, financiada parcialmente por la NASA, forma parte de los esfuerzos por sentar las bases de una economía lunar, que podría apoyar las futuras misiones humanas al satélite.
Lanzada por la empresa texana Intuitive Machines, IM-2 viajará a bordo de un cohete SpaceX Falcon 9 desde Cabo Cañaveral el próximo 26 de febrero. El módulo de aterrizaje, llamado Athena, es del tamaño de un coche y busca estudiar el hielo en las regiones de sombra lunar, que podrían servir como recurso para futuras misiones. Esta misión, que se unirá a otros proyectos de la NASA, como el Artemis, forma parte de la iniciativa CLPS (Commercial Lunar Payload Services), que busca fomentar la participación privada en la exploración lunar.
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En el cráter lunar, que nunca recibe luz solar, los científicos sospechan que podría haber hielo de agua, un recurso invaluable para la generación de propulsante y agua potable en futuras exploraciones. Para investigar esto, el módulo IM-2 llevará un taladro NASA, el PRIME-1, que intentará perforar el suelo lunar en busca de hielo y otros compuestos.
A bordo de la misión también se desplegarán varios rovers, incluidos Yaoki, el robot de la empresa japonesa Dymon, y el MAPP, diseñado por Lunar Outpost, que tomará imágenes y mapeará la zona en 3D. Sin embargo, el despliegue más sorprendente será el de Grace, una tolva robot que «saltará» al interior del cráter lunar para estudiar el hielo y otros materiales en su interior.
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Esta misión no solo marcará un avance significativo en la exploración lunar, sino que también destaca el creciente papel de las empresas privadas en la investigación espacial. A pesar de los desafíos previos en el programa CLPS, la IM-2 podría ser un gran paso hacia la creación de una infraestructura lunar autosuficiente.
La misión IM-2 no solo busca respuestas científicas, sino que también forma parte de un esfuerzo más amplio por explorar y utilizar los recursos de la Luna para el beneficio humano. Si el hielo es encontrado, podría cambiar el rumbo de la exploración espacial, proporcionando una fuente vital de agua y combustible para los astronautas del futuro.
Con información de Wired.
Foto: Intuitive Machine.


