A casi 4.000 metros de profundidad y a 100 kilómetros de la costa de Mar del Plata, un equipo de científicos del Conicet y otras instituciones lleva adelante una de las exploraciones marinas más importantes de la historia argentina. Con la ayuda del buque científico Falkor (too) y el robot submarino SuBastian, la misión explora por primera vez el cañón submarino Mar del Plata, revelando un ecosistema de biodiversidad extraordinaria.
Durante los primeros días de la campaña, se identificaron más de 120 especies de invertebrados —muchas desconocidas en la región— incluyendo esponjas gigantes, corales de aguas frías, moluscos y una anguila registrada por primera vez en el Atlántico suroccidental. Las transmisiones en vivo desde el fondo marino, disponibles hasta el 10 de agosto, permiten seguir en tiempo real los descubrimientos desde cualquier parte del mundo.
MIRÁ TAMBIÉN | Enrique Williams cumplió 90 años y lo festejará bailando en Dolavon
El cañón, que funciona como corredor ecológico y zona de cría para especies clave de la pesca nacional, es considerado por los investigadores como «un verdadero tesoro biológico». Sin embargo, también hallaron signos preocupantes: microplásticos, residuos humanos y marcas de pesca de arrastre a más de 2.500 metros de profundidad.
Ante estos hallazgos, los científicos proponen declarar al cañón como la primera Área Marina Protegida de gran profundidad en Argentina. La iniciativa incluye una moratoria a la pesca de arrastre, monitoreo constante y legislación ambiental específica. “En muchos países estos ecosistemas son reservas marinas. Argentina no puede quedarse atrás”, afirmó Daniel Lauretta, jefe científico de la misión.
MIRÁ TAMBIÉN | Polémica por la banda antipapada de Kim Kardashian
La campaña no solo busca generar conocimiento, sino también conciencia. Además de datos científicos, se producirán modelos 3D, material educativo y recursos abiertos para escuelas y museos. “El futuro del mar argentino no depende solo de la ciencia, sino también de la decisión política y el compromiso ciudadano”, concluyó Lauretta.
Fuente: La Nación.


