Unos 30.000 manifestantes participaron este viernes en una huelga nacional en Bruselas, Bélgica, para rechazar el plan de austeridad del gobierno del primer ministro Bart De Wever. Aunque la marcha sindical se desarrolló sin incidentes importantes, grupos de jóvenes protagonizaron enfrentamientos con la policía antidisturbios en las inmediaciones de la estación ferroviaria Gare du Midi.
Los agentes utilizaron gases lacrimógenos y cañones de agua para dispersar a los grupos que arrojaron botellas, adoquines, palos y artefactos incendiarios. Durante los disturbios también se prendió fuego a contenedores de basura, bicicletas y monopatines de alquiler, mientras se registraban daños en vehículos de transporte público.
Dos autobuses fueron vandalizados después de que sus pasajeros fueran evacuados. En un balance provisional, la policía informó que alrededor de 20 personas habían sido detenidas, en su mayoría menores de edad. Las autoridades remarcaron que los episodios violentos no estuvieron relacionados con los objetivos ni con el desarrollo de la movilización sindical.
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Las protestas se producen en un contexto de creciente malestar por los recortes presupuestarios, que también afectan al ámbito educativo. Desde comienzos de octubre, estudiantes de secundaria de la comunidad francófona de Bélgica se movilizan contra las reducciones previstas, con Lieja como uno de los principales focos de conflicto. En esa ciudad ya se contabilizaban más de 200 detenciones desde el inicio de las manifestaciones, según el reporte publicado.
El conflicto se enmarca en el plan del gobierno de De Wever para ahorrar 10.000 millones de euros en los próximos años y reducir el déficit público. El primer ministro negocia con sus socios de coalición un acuerdo sobre las medidas, con el 13 de octubre como fecha límite prevista para alcanzar un entendimiento.
Las centrales sindicales cuestionan que el ajuste recaiga sobre servicios públicos como la salud y la educación, y reclaman que se incrementen los impuestos a los sectores de mayores ingresos. La jornada de huelga en Bruselas se suma a una serie de protestas que en los últimos meses han expresado el rechazo de distintos sectores sociales a las medidas económicas del Ejecutivo.


