Las autoridades venezolanas permitieron este domingo el ingreso de familiares a la cárcel El Rodeo I, en el estado Miranda, donde se encuentra detenido el gendarme argentino Nahuel Agustín Gallo, tras más de un año sin contacto directo con sus allegados. La novedad se produjo en paralelo con un proceso de liberación gradual de presos políticos en el país caribeño, en un contexto de transición política y presión internacional.
La apertura de las visitas representa un cambio significativo, ya que familiares de Gallo y de otros detenidos no habían tenido comunicación física ni telefónica desde su arresto en diciembre de 2024. Según informes, la mayoría de los reclusos, incluido el gendarme, permanecieron aislados sin acceso a asistencia consular ni judicial durante meses.
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En la mañana de este domingo se permitió el ingreso a El Rodeo I de parientes y allegados para visitar a quienes permanecen recluidos en ese centro de detención, que forma parte de un conjunto penitenciario ubicado a unos 50 kilómetros de Caracas. En el caso de Gallo, la madre y la pareja se encuentran a la espera de cualquier novedad verificada por las autoridades.
La familia del gendarme argentino mantuvo una vigilia frente al penal con la esperanza de recibir información oficial sobre su estado de salud y su situación legal. Hasta el momento, las autoridades venezolanas no han incluido su nombre en las listas de excarcelaciones anunciadas recientemente, aunque la medida de permitir visitas genera expectativas sobre un posible avance en su caso.
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El caso de Gallo ha sido motivo de tensión diplomática entre Argentina y Venezuela, con el Gobierno argentino denunciando su detención como arbitraria e ilegal y recurriendo a organismos internacionales para exigir su liberación y protección de derechos humanos.
Fuente: Noticias Argentinas.


