Dos exploradores experimentaron una situación extrema en el Ártico mientras intentaban filmar un video sobre un gigantesco iceberg. Mike Horn, reconocido aventurero suizo, y su colega subieron a la cima del bloque de hielo para obtener imágenes únicas, sin imaginar el peligro que corrían.
Durante la grabación, el iceberg comenzó a inclinarse lentamente, provocando que ambos perdieran el equilibrio. En cuestión de segundos, la estructura se volteó debido a su propio peso y desplazamiento bajo el agua, una reacción natural pero imprevisible en estas formaciones de hielo flotante.
Por fortuna, los exploradores lograron saltar al agua helada antes de que el iceberg se diera vuelta por completo. El video, que muestra el dramático momento, se volvió viral en redes sociales, acumulando millones de reproducciones y comentarios sobre lo riesgoso del intento.
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Mike Horn, conocido por sus expediciones extremas alrededor del mundo, compartió luego el video y reflexionó sobre la experiencia: “Fue una lección sobre respetar la fuerza impredecible de la naturaleza”.
El episodio despertó un debate entre usuarios y especialistas sobre los límites de las exploraciones en entornos naturales extremos, donde un mínimo error puede derivar en tragedia.


