El reciente hallazgo de un presunto campo de exterminio en Teuchitlán, estado de Jalisco, desató una ola de indignación en México. En el sitio se encontraron al menos 400 pares de zapatos y restos humanos, lo que generó vigilias y protestas en distintas ciudades del país.
En el Zócalo de Ciudad de México, los manifestantes realizaron un conteo simbólico en memoria de las víctimas y trazaron con velas un mapa del rancho. Organizaciones de derechos humanos y colectivos de búsqueda se unieron para exigir justicia y denunciar la gravedad de la crisis de desapariciones en el país.
María Dolores Patrón Pat, presidenta del Colectivo Madres Buscadoras de Quintana Roo, reveló la existencia de al menos siete fosas clandestinas en la región, donde han sido hallados cuerpos tras intensas lluvias. «Solo de dos fosas sabemos la cantidad exacta de personas encontradas: son 24», detalló Patrón.
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Las manifestaciones también se extendieron a Monterrey y Cancún, donde madres buscadoras y ciudadanos reclamaron respuestas y acciones concretas del gobierno. «Vivimos en un país de horror», denunció Aurora Corona Rodríguez, madre de un desaparecido en Nuevo León.
La Red TDT exigió la apertura de expedientes para identificar los restos encontrados y criticó la omisión de las autoridades. «No podemos seguir normalizando estos crímenes de lesa humanidad», afirmaron. Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum prometió que la Fiscalía General de la República brindará información la próxima semana.
Fuente: DW.
Imagen: Daniel Cardenas/AA/picture alliance.


