El presidente de China, Xi Jinping, instó este viernes a su par de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, a que ambos países defiendan el “rol central” de las Naciones Unidas y se mantengan “en el lado correcto de la historia”, en un contexto internacional marcado por crecientes tensiones geopolíticas. El mensaje se produjo durante una conversación telefónica, poco después de la presentación de la denominada “Junta de Paz” del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Según informó el Ministerio de Relaciones Exteriores chino, Xi remarcó que China y Brasil, como actores destacados del Sur Global, deben actuar como fuerzas “constructivas” para preservar la paz, la estabilidad internacional y promover una reforma del sistema de gobernanza global. En ese marco, defendió el multilateralismo, el libre comercio y la cooperación internacional como pilares para enfrentar los desafíos actuales.
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El mandatario chino también rechazó las acusaciones occidentales sobre una supuesta “amenaza china” y sostuvo que se trata de un argumento “totalmente infundado”, utilizado para justificar intereses geopolíticos y económicos. Sin mencionar directamente a Estados Unidos, criticó la práctica de “fabricar pretextos” para obtener ventajas estratégicas, en alusión a recientes cuestionamientos sobre la expansión china en regiones sensibles como el Ártico y Groenlandia.
Uno de los ejes centrales del diálogo fue la defensa del papel de la ONU, que Xi consideró esencial para garantizar la equidad y la justicia internacionales. Sus declaraciones fueron interpretadas como una respuesta directa a la iniciativa de Trump, vista por varios analistas y dirigentes como un intento de debilitar la estructura multilateral vigente. Aunque China y Brasil fueron invitados a integrar la nueva junta, ninguno confirmó su participación.
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Desde Brasil, Lula coincidió en la necesidad de fortalecer la autoridad de Naciones Unidas, profundizar la cooperación en el marco de los BRICS y coordinar posiciones para promover la estabilidad regional y global. Su asesor especial, Celso Amorim, había expresado previamente su escepticismo sobre la propuesta estadounidense, al advertir que podría implicar una “revocación” del rol histórico de la ONU en la resolución de conflictos.
Fuente: DW.


