Fue este viernes al comienzo de la madrugada en un sector del barrio INTA, muy cerca de donde el miércoles a la tarde hirieron a un joven de 5 balazos, y el hecho se prestó para disimiles especulaciones entre los vecinos del lugar. En una de esas versiones se habló de un posible enfrentamiento entre dos grupos antagónicos y en otra de una refriega de maleantes con la policía.
Lo cierto es que fueron entre 40 y 50 detonaciones las que se escucharon después de las doce de la noche. Desde la policía dijeron que ellos no habían registrado ningún hecho de violencia. Pero, por otro lado, admitieron una intervención en la que el personal de un patrullero tuvo que utilizar escopetas con munición anti-tumulto, para “repeler” una verdadera emboscada en la que los atacaron con todo tipo de proyectiles, cuando acudieron a las inmediaciones de Cholila y Gales ante un supuesto herido de bala, que al final no existió.
En una planta pesquera de esas inmediaciones había a esa hora varios operarios trabajando y se alarmaron al oir tantos tiros y, por otro lado; unos vecinos del lugar al contabilizar alrededor de “45 disparos” aseguraron no saber distinguir si eran de armas largas o de puño.


