El fiscal federal Ramiro González le notificó este jueves formalmente al presidente Alberto Fernández que está “imputado” en la causa por la celebración del cumpleaños de su pareja, Fabiola Yañez, en la Quinta de Olivos durante la primera etapa de la pandemia.
Según indicó la agencia NA, González formalizó la imputación “a los fines de garantizar debidamente sus derechos de defensa”.
El fiscal apeló a una fórmula contenida en el Código Procesal Penal, que establece los “derechos del imputado” y representa una suerte de invitación a formular descargo y proponer prueba.
Además del Presidente, la medida alcanza también a la primera dama y a todos los demás asistentes a la celebración, que tuvo lugar el 14 de junio de 2020, en el momento de las restricciones en el marco de la pandemia.
La postura del Presidente
Al mismo tiempo, el jefe de Estado se presentó esta tarde ante la Justicia y planteó donar la mitad de su sueldo, por cuatro meses, al Instituto Malbrán.
Fernández se presentó por derecho propio, y sin abogado patrocinante, a los efectos de plantear la reparación del daño potencial que se hubiere causado por aquel encuentro, en momentos de restricciones de circulación y reuniones sociales por la pandemia, informaron fuentes oficiales.
La presentación fue efectuada ante el juzgado federal 7, a cargo de Sebastián Casanello, quien corrió vista al fiscal González.
En ese contexto, Fernández reclamó que la denuncia sea «desestimada» porque la conducta investigada no generó ningún daño ni contagio.
«Vengo a interponer excepción de falta de acción por inexistencia manifiesta de tipicidad», sostuvo el Presidente en la presentación en la que, además, planteo la posibilidad de avanzar hacia «la reparación integral del perjuicio en función de los hechos atribuidos».
«No escapa a mi entender que existe una norma penal, como el art. 205, que tipifica la conducta de quien violare medidas adoptadas por las autoridades competentes para propagar una pandemia, y que existe una norma que complementa este tipo penal en blanco, el DNU 260/20, que yo mismo he firmado. Ahora bien, tampoco escapa a mi entender que estamos frente a un delito de peligro abstracto», sostuvo el mandatario.
«Ante la inexistencia de un resultado lesivo es que pongo a consideración del S.S. la insignificancia penal (no social o moral) del comportamiento denunciado que no ha lesionado el bien jurídico tutelado por su atipicidad o falta de antijuricidad material, y por ello solicito que la presente denuncia sea desestimada», continuó.
En otra parte de la presentación de 36 páginas a la que accedió la agencia Télam, el Presidente recordó que asumió «la total responsabilidad de lo ocurrido en la residencia de Olivos, ante cada uno de los ciudadanos de este país».
Y aclaró que «sin perjuicio de que los hechos aquí investigados han tomado dimensión pública, los mismos tuvieron lugar dentro de la órbita de la intimidad familiar».
«La reunión ocurrida oportunamente, si bien revistió carácter privado, fue realizada en la Quinta de Olivos que es la residencia obligatoria del Presidente de la Nación y su familia», explicó el mandatario para luego detallar que allí desarrolla «las actividades propias del cargo» lo que incluye «en forma continua los asuntos familiares y de gestión, en el mismo ámbito, máxime en el tiempo de pandemia donde la acción de gobierno se trasladó íntegramente al predio».
«Es necesario aclarar que de ninguna manera se relajaron, evitaron u omitieron las medidas de cuidado de rigor. Y que en ningún caso se concretó el contagio propio, de los presentes, o de terceros. De aquí proviene la estimación referida a que, si se hubiera infringido alguna medida sanitaria, no se ha creado ningún peligro concreto de propagación del virus SARSCOV- 2», manifestó.
En el expediente están imputados, además de Fernández y Yañez, los asistentes a la celebración, entre los que están algunos colaboradores de la primera dama: Carolina Marafioti, Severina Sofía Elizabeth Pacchi, Florencia Fernández Peruilh, Santiago Basavilbaso, Emanuel Esteban López, Fernando Daniel Consagra, Rocío Fernández Peruilh, Federico Abraham y Stefanía Domínguez.


