La coalición militar liderada por Arabia Saudita informó que interceptó tres misiles balísticos lanzados por los rebeldes hutíes contra Riad y la ciudad de Jamis Mushait, en el suroeste del país. El episodio ocurrió durante la madrugada de este martes, en medio de una escalada de ataques entre las fuerzas saudíes y los insurgentes de Yemen.
Las explosiones volvieron a escucharse el lunes por la noche en Riad, donde las autoridades enviaron alertas a los teléfonos celulares para recomendar a la población que buscara refugio en lugares seguros. El nuevo ataque se produjo después de varios días de enfrentamientos que dejaron víctimas en ambos países.
El aeropuerto internacional Rey Khalid de Riad permanece cerrado temporalmente hasta el sábado, luego de los ataques registrados entre el viernes y el domingo, que causaron al menos 17 muertos y alrededor de 300 heridos, según el reporte de DW. La interrupción de las operaciones afectó a uno de los principales centros de conexión aérea de Arabia Saudita.
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Las cancelaciones también alcanzaron a las aerolíneas internacionales. Lufthansa suspendió sus vuelos a Riad hasta el 16 de octubre, Air France-KLM extendió la medida hasta finales de mes y Etihad Airways canceló conexiones con varias ciudades saudíes. Qatar Airways también interrumpió temporalmente sus servicios a Riad y Dammam, mientras que Delta postergó hasta marzo de 2027 el inicio de su ruta entre Atlanta y la capital saudí.
En paralelo, los hutíes denunciaron la muerte de al menos nueve civiles, incluidos cinco niños y una mujer, durante bombardeos saudíes en la provincia yemení de Al Yauf. El grupo insurgente, respaldado por Irán, advirtió que responderá de manera «rápida y dolorosa» si Estados Unidos interviene en el conflicto, después de que Riad solicitara apoyo ante la intensificación de los ataques.
El presidente estadounidense, Donald Trump, confirmó que habló con el príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salman, sobre la situación. El conflicto se remonta a la toma de Saná por parte de los hutíes en 2014 y a la intervención militar encabezada por Arabia Saudita en 2015. La actual escalada incluye ataques con misiles y drones contra aeropuertos, instalaciones militares e infraestructura energética saudí.
Fuente: DW.
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