La Policía de Río Negro realizó operativos entre el 19 y 20 de noviembre y halló dispositivos móviles, cocaína y plantas de cannabis vinculadas a la investigación.
La investigación por la amenaza de bomba que interrumpió la actividad de los Tribunales de Bariloche derivó en una serie de allanamientos en los que la Policía de Río Negro secuestró celulares y estupefacientes. Las medidas fueron ordenadas por el fiscal Gerardo Miranda, a cargo del caso.
El 19 de noviembre se realizaron tres allanamientos en domicilios particulares del barrio Virgen Misionera y en el kilómetro 20 de la Avenida Bustillo. En los operativos, ejecutados por la Comisaría 27 junto al COER y al Cuerpo de Investigaciones Judiciales, se secuestraron unos 15 teléfonos celulares que serán peritados.
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La Oficina de Investigación en Telecomunicaciones había identificado al presunto titular de la línea desde la que se efectuó la llamada intimidatoria. Durante esas mismas diligencias se encontraron más de 20 plantas de cannabis y una cantidad significativa de marihuana disecada, por lo que se dio intervención al área de Toxicomanía y al Juzgado Federal de Bariloche.
El 20 de noviembre, en un nuevo allanamiento también dispuesto por el Ministerio Público Fiscal, se secuestraron otros tres celulares en el barrio Virgen Misionera. En la vivienda se hallaron además cerca de 20 envoltorios de clorhidrato de cocaína y plantas de cannabis, lo que motivó la apertura de un nuevo expediente federal.
Las autoridades continúan con las tareas de análisis de los dispositivos y la sustancia incautada, en el marco de la investigación por intimidación pública que mantiene bajo tensión a diferentes áreas judiciales.


