Un patrullero de la Marina Real británica navegó por aguas bajo jurisdicción argentina sin realizar la comunicación previa prevista en los mecanismos bilaterales de confianza militar, un hecho que reabrió el debate sobre la política de defensa y la estrategia del Gobierno en el Atlántico Sur.
Según fuentes oficiales, la Armada Argentina detectó entre el jueves y el viernes el desplazamiento del patrullero HMS Medway, que navegaba desde las Islas Malvinas con rumbo al Estrecho de Magallanes. La embarcación ingresó en aguas de jurisdicción nacional a la altura de Santa Cruz y Tierra del Fuego sin notificar previamente a las autoridades argentinas.
El episodio llegó a la Cancillería, donde se analizaba la posibilidad de presentar una protesta diplomática por el presunto incumplimiento de los procedimientos establecidos en el denominado Acuerdo Madrid II, firmado en 1990 para prevenir incidentes militares entre Argentina y el Reino Unido tras la guerra de Malvinas.
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De acuerdo con la información publicada, el Sistema Transitorio de Información y Consulta Recíprocas prevé que ambos países informen con antelación los movimientos de unidades militares en zonas sensibles del Atlántico Sur. En este caso, las autoridades británicas no habrían utilizado los canales de comunicación contemplados por ese mecanismo.
El seguimiento del buque fue realizado por la Armada Argentina mediante sensores electrónicos y una aeronave Beechcraft B-200M «Cormorán», equipada con un sistema electroóptico de vigilancia. Posteriormente, el HMS Medway recaló en Punta Arenas, Chile, donde realiza tareas de reaprovisionamiento, reavivando además el debate sobre el apoyo logístico regional a la presencia británica en el Atlántico Sur.
El incidente se produce en un contexto de acercamiento diplomático del Gobierno de Javier Milei con el Reino Unido y Estados Unidos. Mientras algunos sectores consideran que corresponde una protesta formal por el incumplimiento de los acuerdos, otros advierten que el episodio vuelve a poner de manifiesto la persistente disputa por la soberanía de las Islas Malvinas y los desafíos estratégicos que enfrenta Argentina en el Atlántico Sur.
Fuente: Ámbito Financiero.


