Foto de archivo.
Lo expresó a Radio 3 Laura, hija del jubilado desaparecido junto a su pareja el 11 de octubre, cuando iba desde Comodoro Rivadavia a Camarones.
La incertidumbre por la desaparición de Juana Morales, de 69 años, y Pedro Kreder, de 79, suma 46 días en Chubut. La pareja fue vista por última vez el 11 de octubre, cuando salió desde Comodoro Rivadavia rumbo a Camarones. Desde entonces, pese a una intensa búsqueda terrestre, aérea y marítima, no surgieron indicios concretos que permitan reconstruir qué ocurrió ni dónde podrían estar.
En diálogo con Radio 3, Laura —una de las hijas de Pedro— describió el momento crítico que atraviesa la familia. “Estamos como el primer día. No hay una hipótesis firme, no hay un indicio, no hay nada que nos permita pensar qué pudo haber pasado o dónde buscar”, expresó, remarcando que la falta de información alimenta la confusión y la desesperación.
Los equipos oficiales mantuvieron operativos en el mar durante las últimas jornadas, incluso en áreas donde suelen aparecer residuos arrastrados por las corrientes. Sin embargo, Laura confirmó que “no apareció absolutamente nada, ni un objeto, ni un rastro que permita sostener alguna línea de investigación”. Esperan también los resultados de estudios de ADN realizados hace más de dos semanas, cuyo informe aún no fue entregado.
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La familia atraviesa el proceso con una mezcla de angustia y frustración. “Hay días que son peores que otros. Nos contenemos entre nosotras, tratamos de mantener la rutina para sostener a nuestros hijos y nuestros trabajos, pero es muy difícil volver a la vida normal”, contó Laura. Reconoció que, aunque recibieron apoyo laboral y emocional, “los días pasan y no hay una sola respuesta; eso es lo realmente desesperante”.
Con el paso del tiempo, la intensidad de los operativos disminuyó, algo que la familia comprende pero también le preocupa. “Sabemos que ya no está la misma cantidad de recursos, pero necesitamos que no se deje de buscar. No puede ser que no haya nada. La gente no desaparece así porque sí. No lo podemos aceptar”, señaló Laura, visiblemente afectada por la falta total de indicios.
A 46 días de la desaparición, los familiares reclaman que la investigación siga activa y que las autoridades mantengan el despliegue en todo el territorio posible. Mientras tanto, la comunidad de Chubut continúa expectante ante un caso que se profundiza sin respuestas y que mantiene en vilo a dos familias que solo piden saber qué pasó y dónde están.


