California comenzó a reforzar sus playas ante la llegada de una onda oceánica asociada al fenómeno de El Niño, que podría elevar temporalmente el nivel del mar hasta unos 30 centímetros durante el otoño y el invierno del hemisferio norte.
En Venice Beach, Los Ángeles, dos excavadoras trabajan en la construcción de diques de arena para proteger estacionamientos y viviendas cercanas al Pacífico. Las tareas se adelantaron respecto del calendario habitual debido a la intensidad prevista del fenómeno climático.
Las autoridades del condado de Los Ángeles buscan preparar la costa para posibles inundaciones. Las máquinas permanecerán operativas hasta principios del próximo año, con trabajos periódicos para mantener las barreras de arena y reforzar su capacidad de protección.
MIRÁ TAMBIÉN: Francia: recuperaron dos cuadros de Renoir robados y detuvieron a seis sospechosos
El fenómeno esperado se conoce como ola de Kelvin. A diferencia de las olas superficiales, se trata de una perturbación de gran longitud de onda que desplaza aguas cálidas a través del océano Pacífico y está relacionada con los cambios oceánicos que provoca El Niño.
Tras atravesar el Pacífico ecuatorial, estas ondas avanzan junto a las costas estadounidenses hacia el norte a una velocidad aproximada de 10 kilómetros por hora. El principal riesgo aparece cuando el aumento del nivel del mar coincide con mareas altas, tormentas o marejadas intensas.
El oceanógrafo Dillon Amaya, de la Universidad de Carolina del Norte, advirtió que incrementos de entre cinco y diez centímetros pueden prácticamente duplicar el riesgo de inundaciones costeras. En ese contexto, el condado de Los Ángeles busca reducir la exposición de las zonas próximas a la playa ante un invierno que podría presentar condiciones más exigentes.


