China avanza en el desarrollo de su propio programa lunar y proyecta la construcción de una estación de investigación en la Luna, consolidando una estrategia de largo plazo que refuerza su papel como potencia espacial y contrapeso geopolítico de Estados Unidos.
Mientras la NASA impulsa el programa Artemis con el foco puesto también en Marte, Beijing concentra sus esfuerzos en una presencia sostenida en el entorno lunar, con planes que apuntan a una eventual base permanente fuera de la Tierra.
El proyecto central es la International Lunar Research Station (ILRS), una iniciativa liderada por el Estado chino que prioriza la investigación científica y la consolidación tecnológica, con una participación privada mucho menor que la que impulsa Washington.
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Según explicó el especialista Gustavo Medina Tanco, la estrategia china busca garantizar continuidad y control estatal sobre la exploración lunar, diferenciándose del modelo estadounidense más abierto y orientado a asociaciones comerciales.
El programa ya exhibe logros relevantes a través de la serie de misiones Chang’e, que entre 2007 y 2020 permitió mapear la superficie lunar, estudiar su composición y realizar hitos inéditos en la exploración espacial.
Entre ellos se destacan el alunizaje de la misión Chang’e 4 en la cara oculta de la Luna y el regreso a la Tierra de muestras lunares con Chang’e 5, avances que posicionan a China como uno de los actores clave en la nueva carrera espacial.
Fuente: Diario Hoy.


