El dispositivo, patentado por el CONICET, la UNLP y el Ministerio de Salud bonaerense, reproduce la variabilidad real de los latidos y abre un nuevo paradigma para el diagnóstico y tratamiento de enfermedades cardíacas.
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Un equipo interdisciplinario argentino desarrolló un marcapasos innovador capaz de reproducir la variabilidad natural del ritmo cardíaco, un avance científico que podría transformar de manera profunda las terapias para enfermedades del corazón. El dispositivo ya fue patentado en la Argentina por el CONICET, la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) y el Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires, y cuenta con su primer prototipo en desarrollo.
El avance se basa en un descubrimiento que redefine el entendimiento de la variabilidad del ritmo cardíaco. Hasta ahora, la comunidad médica atribuía este fenómeno casi exclusivamente al sistema nervioso autónomo. Sin embargo, el equipo argentino demostró que dicho sistema solo aporta un estímulo basal y que la verdadera modulación de la variabilidad ocurre en el nodo sinusal, una estructura intracardíaca clave para el funcionamiento del corazón.
Este hallazgo abre nuevas posibilidades para el diagnóstico y tratamiento de patologías como la enfermedad del nodo sinusal, las miocardiopatías y diversas arritmias. El estudio comprobó además que el nodo sinusal está rodeado por una red de fibras de colágeno que le otorgan una estructura fractal con propiedades eléctricas específicas, responsables de la variabilidad de los latidos.
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“La manifestación más temprana de la fibrosis es el cambio en la variabilidad del ritmo cardíaco”, explicó la médica cardióloga y electrofisióloga Magdalena Defeo, jefa del Servicio de Cardiología del Hospital Prof. Dr. Rodolfo Rossi y responsable del Área de Electrofisiología Cardíaca Invasiva del Hospital Italiano de La Plata. En la misma línea, el investigador Irurzun destacó que lograron determinar los exponentes críticos de esa estructura fractal, “tres números que caracterizan completamente la arquitectura del nodo sinusal”.
Según detallaron los investigadores, el reemplazo de cardiomiocitos por colágeno altera primero la secuencia de los latidos antes que su duración promedio, lo que convierte a la variabilidad cardíaca en un marcador temprano de alteraciones. Esto permitiría pensar en terapias y medicamentos menos invasivos, orientados a modular el impulso eléctrico sin dañar el tejido cardíaco.
A diferencia de los marcapasos convencionales, que funcionan de manera periódica o a demanda, el nuevo dispositivo introduce variabilidad en la estimulación. El objetivo es evitar complicaciones como el “síndrome de marcapasos” o los problemas de sincronía aurículo-ventricular. “Si el marcapasos actúa siempre, la variabilidad se pierde y es eso lo que queremos evitar con nuestro invento”, explicó Irurzun.
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El primer prototipo está siendo desarrollado por el ingeniero biomédico David Alejandro Jorge Tasé y contará con avanzadas capacidades de control y programación, lo que permitiría adaptar la estimulación a las necesidades específicas de cada paciente. Los investigadores confían en que esta tecnología facilite diagnósticos no invasivos, tratamientos personalizados y tenga un impacto directo en la salud pública.
El estudio fue publicado en la revista científica Frontiers in Medicine y contó con la participación de especialistas de la UNLP y del Centro de Investigaciones Ópticas (CIOp-CCT La Plata, CONICET). La iniciativa representa un ejemplo destacado de transferencia de conocimiento desde la investigación básica hacia la práctica clínica, con el potencial de mejorar la calidad de vida de miles de pacientes con enfermedades cardíacas.
Fuente: Noticias Argentinas
Foto: Archivo


