Por HerreHache
El intendente de Trevelin y su sordera. La llegada del “Plan Galina” le provocó urticaria al jefe comunal del pueblo cordillerano. La respuesta que dejó todo en claro. Fita, al mejor estilo de los barrabravas con un inspector de Comodoro Rivadavia. Y la frase del mejor que lo diferencia ante lo peor.
“No hay peor sordo que el que no quiere oír”. Es uno de los refranes más ciertos y frustrantes de la sabiduría popular. Describe a la perfección esa terquedad donde la voluntad bloquea cualquier razonamiento. No importa cuántos argumentos, datos o buenas intenciones pongas sobre la mesa: si alguien decide cerrarse, no hay manera de llegarle. Bien podría definir la actitud que, tras uno de los anuncios más importantes de los últimos años en materia de inversión en la provincia, tomó el intendente de Trevelin Héctor Ingram.
Tal vez, durante una visita a Puerto Madryn, el gobernador Ignacio “Nacho” Torres lo definió de la mejor manera y en pocas palabras: “Miente y hace politiquería barata”. La politiquería no es otra cosa que una práctica mezquina, superficial y tramposa de la política. Se diferencia de la verdadera política en que esta última busca el bienestar general, mientras que la politiquería utiliza el engaño, el clientelismo, las falsas promesas y la intriga para conseguir o mantener el poder.
Resulta prudente recordar de qué se trata el denominado “Plan Galina”, anunciado hace unas semanas por el mandatario provincial acompañado por intendentes de todas las ideologías que entendieron que el primer lugar para un gobernante es trabajar por el bien común del conjunto y no en beneficio propio. El mencionado proyecto demandará una inversión de 6.400 millones de pesos, la ejecución de más de 200 obras clave para la provincia y la creación de cerca de 5.000 puestos de trabajo.
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En aquella presentación Torres se refirió al convenio de compensación de deuda firmado oportunamente con el Gobierno Nacional para finalizar obras inconclusas y postergadas, e indicó que “estamos ante una reparación histórica para esos pueblos que hace décadas esperan una mejor calidad de vida”. El plan avanza en la concreción de obras viales, habitacionales, de saneamiento y de infraestructura comunitaria, deportiva y sanitaria en toda la provincia. Y en toda la provincia está Trevelin, claro.
Al referirse a esta localidad, Torres dijo que “en el caso concreto de Trevelin mintieron diciendo que no los habíamos contemplado en el plan Galina y con un programa muy importante con el Banco Mundial. Es mentira. Yo lo llamé personalmente al intendente, lo invité para que venga a Casa de Gobierno pero que vengan a trabajar, que vengan con ganas de laburar, de hacer las cosas bien y no de hacer politiquería barata que no le sirve a nadie”. Claro como el agua.
Pero no solo fue el mandatario quien puso los puntos. Hubo otras voces que se agregaron al discurso distorsivo del intendente del pueblo del molino. Fue la vecina del lugar y referente de la Unión Cívica Radical Margarita Green quien cruzó a Ingram después que este manifestara públicamente su malestar al quedar supuestamente excluido de la agenda oficial por la visita de una comitiva del Banco Mundial y, a través de una gacetilla de prensa, acusara al gobierno de Ignacio Torres de “discriminar” a la localidad.
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“Para ser el pueblo más lindo del mundo, hay que hacer las cosas que corresponden”, expresó Margarita en declaraciones a medios de la cordillera. A su vez, cuestionó el argumento de la discriminación y sugirió que el intendente debería enfocar sus esfuerzos en la gestión de proyectos viables, tal como lo hacen otros jefes comunales de la región, “Quizás el intendente tiene muchos proyectos que desconocemos. Mi pregunta es cuántos proyectos tiene que pueda financiar el Banco Mundial, porque cuando este organismo financia, son obras de envergadura como canales de riego, un aeropuerto, rutas o edificios importantes. Si el intendente los tiene, estarán bien guardados porque nadie los conoce”.
Uno de los puntos más álgidos de las declaraciones de Green estuvo dirigido a la gestión urbana de la administración del Justicialismo, contrastándola con el eslogan de “el pueblo más lindo del mundo” o “el jardín de la provincia”. Dijo la vecina que “la localidad va perdiendo todo lo lindo que tiene. Porque todo está lleno de yuyos. Además, se vino abajo en las rutas, la limpieza y la basura”. Otras definiciones claras.
Lo cierto es que el denominado “Plan Galina” está en marcha. Y es bueno recordar quién fue Jorge Galina, el inspirador de este nuevo renacer de la provincia en materia de obras pública.
Fue el primer gobernador de Chubut, allá por 1958 cuando dejó de ser territorio nacional para convertirse en provincia. Tiene un triste récord: fue derrocado dos veces: cuando fue intendente de Trelew y después en 1962 como primer mandatario tras el golpe militar que terminó con la presidencia de Arturo Frondizi. Murió en 1973, en su casa de siempre en una esquina de Trelew.
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Era un radical por excelencia, de aquellos que levantaban bien alto sus ideales. En el tiempo que fue gobernador puso en marcha un ambicioso plan de alrededor 200 obras que no pudo llevar adelante porque el golpe de Estado se lo impidió. Por aquellos turbulentos tiempos dejó en claro que, para concretar obras, para crecer y marchar hacia adelante necesitaba “de la ayuda de todos”.
Esa prédica vuelve a ponerse en marcha después de varias décadas. Más que nunca y ante la falta de respuestas en materia de obra pública de parte del gobierno nacional, se hace necesario que todos naveguen en el mismo barco. Con valentía. Sorteando las tormentas. Sin politiquerías baratas. Escuchando y mirando hacia adelante. Otras de las cuestiones que debe tener en cuenta el intendente Ingram. Porque si no hay peor sordo que el que no quiere oír, también es cierto que “no hay peor ciego que el que no quiere ver”.
NADA SE PIERDE. El pasado 11 de junio, el diputado provincial y presidente del Partido Justicialista de Chubut Gustavo Fita protagonizó un vergonzoso incidente con un trabajador de tránsito de la Municipalidad de Comodoro Rivadavia, ciudad que lo tiene como un habitante más, pero al parecer con ciertos privilegios.
Al menos, es lo que Fita cree. Lo cierto es que el agente vial hizo una exposición policial en la que acusó a Fita de intentar atropellarlo con su camioneta Toyota Hilux tras realizar una maniobra intimidatoria: “Vos tenés que tener cuidado porque podés tener un accidente”, le dijo Fita al trabajador quien realizó la correspondiente denuncia en la comisaría cuarta de Comodoro Rivadavia. Después de la “advertencia”, el legislador provincial se retiró del lugar. Hasta el momento nada se sabe respecto a si la denuncia siguió los pasos normales en la justicia ante un hecho de esta naturaleza. Como mínimo es una “amenaza” y de ahí, para arriba. Pero parece que la justicia no es igual para todos. Según pudo saber esta columna, la actitud de Fita tuvo que ver con una infracción que el mencionado inspector le realizó a su hijo. En fin.
LA FRASE. “Me preocupa más ser buena persona que ser el mejor jugador del mundo”. (Lionel Messi cuando le preguntaron que sentía cuando lo mencionaban como el más grande de todos los tiempos. Como para que algunos (y algunas) tomen nota tras los acontecimientos e informaciones de los últimos días que da vergüenza mencionarlas).


