Foto de archivo.
La defensa de la enfermera condenada a perpetua denunció golpizas y amenazas dentro del penal. El Servicio Penitenciario negó lesiones y la Justicia ordenó resguardos.
La enfermera Brenda Agüero, condenada a prisión perpetua por el asesinato de bebés en el Hospital Materno Neonatal de Córdoba, fue denunciada como víctima de agresiones y amenazas en la cárcel de Bouwer, donde cumple su pena. El planteo fue realizado por su abogado defensor, Gustavo Nievas.
Según el letrado, Agüero sufre ataques físicos recurrentes y un clima de hostilidad constante por parte de otras internas. Indicó que en septiembre pasado debió recibir asistencia médica por golpes en el rostro y que recientemente fue amenazada con un arma blanca de fabricación casera dentro de su celda.
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La defensa vinculó estos episodios a la sobrepoblación carcelaria y a la convivencia forzada de internas con distintos perfiles. Además, denunció supuestas irregularidades administrativas, como la confección de actas que no reflejarían situaciones reales de riesgo dentro del establecimiento.
Ante el pedido urgente de protección, el juez de Ejecución Penal Facundo Moyano Centeno ordenó al Servicio Penitenciario que adopte medidas inmediatas para resguardar la integridad física de la interna y dispuso una evaluación médica actualizada, además de analizar un eventual traslado de pabellón.
Tras la resolución judicial, el Servicio Penitenciario de Córdoba informó que no se detectaron lesiones físicas en Agüero y que, según los registros oficiales, no se habían constatado previamente hechos de violencia en su contra. Actualmente, la interna continúa alojada en el pabellón C1 y cursa la carrera de Derecho dentro del penal.
Con información de La Voz.


