Un estudio internacional reveló que el colibrí ermitaño verde utiliza su pico afilado como una “daga” durante peleas territoriales, un hallazgo que amplía la comprensión sobre la evolución y el comportamiento de estas aves.
MIRÁ TAMBIÉN | El autódromo de Balcarce podría volver a la actividad deportiva en 2026
Los colibríes suelen fascinar por su diminuto tamaño y sus colores brillantes, pero una reciente investigación científica sumó un rasgo inesperado a su repertorio evolutivo. Un estudio publicado en la revista Journal of Experimental Biology demostró que los machos del colibrí ermitaño verde utilizan su pico no solo para alimentarse, sino también como un arma eficaz en enfrentamientos con otros individuos de su especie.
Esta ave habita principalmente en regiones de Sudamérica y el Caribe, como Colombia, Venezuela, Ecuador, Perú, Bolivia, Brasil y las Guayanas. Durante la época reproductiva, los machos protagonizan intensos combates aéreos por el control del territorio, y fue allí donde los científicos detectaron un marcado dimorfismo sexual en la forma del pico.
La investigación, liderada por especialistas de Colombia y Estados Unidos, analizó ejemplares adultos mediante modelos tridimensionales y simulaciones biomecánicas. Los resultados mostraron que los picos de los machos son más rectos, largos y con puntas notablemente más afiladas que los de las hembras, lo que les permite transmitir la fuerza de manera más eficiente y reducir el riesgo de fracturas durante los impactos.
MIRÁ TAMBIÉN | Aseguran que hackers filtraron casi todo el catálogo de Spotify
Según explicó el biólogo colombiano Felipe Garzón-Agudelo, uno de los autores del trabajo, este hallazgo demuestra que la competencia por reproducirse también influye en la forma del pico, y no solo la necesidad de acceder al néctar de determinadas flores. “El pico cumple una doble función: alimentarse y combatir”, señaló.
Las simulaciones revelaron que los picos masculinos requieren menos energía para deformarse, soportan mejor el estrés y tienen mayor capacidad de perforación, características que los convierten en herramientas ideales para los duelos entre machos. Además, el estudio sugiere que estos colibríes tienden a atacar de manera horizontal, un ángulo que maximiza la efectividad del impacto.
MIRÁ TAMBIÉN | Murió Perry Bamonte, histórico guitarrista de The Cure
Desde una perspectiva de conservación, los investigadores advirtieron que no basta con proteger las flores que utilizan para alimentarse. También es clave preservar los bosques y espacios donde los machos se exhiben y se enfrentan, ya que la degradación de estos ambientes podría afectar directamente su éxito reproductivo.
El trabajo abre nuevas líneas de investigación sobre el comportamiento agresivo de los colibríes y la composición de sus picos, un aspecto poco explorado debido a la velocidad y complejidad de estos enfrentamientos en pleno vuelo.
Fuente y foto: Infobae


