El Gobierno de Estados Unidos prepara una nueva ronda de aranceles que alcanzaría a productos provenientes de alrededor de 60 países, en el marco de investigaciones comerciales vinculadas a presuntas prácticas de trabajo forzoso. Así lo confirmó el representante de Comercio estadounidense, Jamieson Greer, quien anticipó que habrá novedades «muy pronto».
En una entrevista con la cadena CNBC, Greer explicó que la Oficina del Representante de Comercio (USTR) lleva adelante investigaciones sobre distintos socios comerciales y que las conclusiones podrían conocerse esta misma semana. Los nuevos gravámenes reemplazarían los aranceles temporales del 10 % que había impuesto el presidente Donald Trump tras la anulación de medidas anteriores por parte de la Corte Suprema de Estados Unidos.
El funcionario sostuvo que la legislación estadounidense prohíbe el ingreso de bienes producidos mediante trabajo forzoso y cuestionó que otros países no cuenten con normas similares o no las hagan cumplir. «Estados Unidos tiene leyes que prohíben el comercio de bienes producidos con trabajo forzoso. Otros países, la mayoría, no tienen una ley, y los que sí la tienen realmente no la aplican», afirmó.
MIRÁ TAMBIÉN: Canadá acusa a EE.UU. de violar el T-MEC tras nuevos aranceles
Aunque Greer no precisó cuáles serán los países alcanzados ni la fecha exacta de entrada en vigor de los nuevos aranceles, señaló que antes deberá informar al Congreso y a las partes involucradas, conforme a los procedimientos previstos por la legislación estadounidense.
El anuncio se produce en un contexto de creciente tensión comercial. Esta semana también entrará en vigencia un arancel adicional del 50 % sobre la mayoría de los productos importados desde Canadá, con excepción de la energía, la potasa, los minerales críticos y el pescado. La Casa Blanca justificó esa medida por el impacto del humo de los incendios forestales canadienses sobre la costa este de Estados Unidos.
La política comercial impulsada por la administración Trump busca endurecer las condiciones para las importaciones y reforzar el cumplimiento de las normas laborales internacionales, en un escenario de crecientes disputas comerciales con algunos de sus principales socios.


