Investigadores identificaron miles de yacimientos fósiles y estiman que la zona podría albergar hasta 10 millones de restos de cetáceos. El descubrimiento se realizó en el océano Índico.
Un equipo internacional de científicos descubrió en la zona de fractura de Diamantina, en el sureste del océano Índico, el cementerio de ballenas más extenso, profundo y antiguo documentado hasta la fecha. El hallazgo reveló la presencia de restos modernos y fósiles de cetáceos distribuidos a lo largo de unos 1.200 kilómetros del fondo marino.
La investigación fue encabezada por la Academia China de Ciencias con la participación de especialistas de Italia y Nueva Zelanda. Los restos fueron localizados a profundidades de hasta 7.001 metros, superando ampliamente los registros de otros cementerios de ballenas conocidos en distintas regiones del planeta.
Los estudios permitieron identificar 485 yacimientos fósiles y cinco sitios activos de “caída de ballenas”, un fenómeno que ocurre cuando los cadáveres de estos gigantes marinos se hunden hasta el lecho oceánico. Allí se convierten en una fuente de alimento capaz de sostener complejos ecosistemas durante décadas.
LEE TAMBIÉN | Descubren en México la especie fósil de ajolote más antigua conocida
Entre los restos recuperados aparecen fósiles de hasta 5,3 millones de años de antigüedad, correspondientes al período Plioceno. Los investigadores también identificaron especies extintas hasta ahora desconocidas para la ciencia, además de ejemplares relacionados con zifios, un grupo de cetáceos de aguas profundas cuya biología sigue siendo poco comprendida.
El descubrimiento fue posible gracias a las exploraciones realizadas con el batiscafo chino Fendouzhe, que efectuó decenas de inmersiones en la fosa de Diamantina. Durante las expediciones se recuperaron fósiles y se documentó una gran diversidad de organismos asociados a los esqueletos, incluyendo gusanos perforadores de huesos, bivalvos y especies marinas que podrían ser nuevas para la ciencia.
MIRÁ TAMBIÉN | Registran el viaje migratorio completo de una ballena franca austral
Los expertos consideran que la singular topografía de la fosa favoreció la acumulación y preservación de restos durante millones de años. Además, sostienen que la región habría funcionado históricamente como una importante zona de alimentación para ballenas de aguas profundas, lo que explicaría la extraordinaria concentración de esqueletos observada en el fondo marino.
El hallazgo no solo aporta información sobre la evolución de los cetáceos, sino que también ofrece una oportunidad única para estudiar ecosistemas extremos y comprender mejor el papel de las profundidades oceánicas en el almacenamiento natural de carbono y en la conservación de la biodiversidad marina.
Con información de DW.


