Un estudio advierte que la expansión de los rebaños domésticos está desplazando a las manadas y pone en riesgo los avances en conservación.
Los leones de Kenia lograron recuperarse tras décadas de retroceso y hoy su población salvaje creció cerca de un 25% gracias a políticas de conservación sostenidas. Sin embargo, los investigadores alertan sobre una nueva amenaza que no proviene de la caza, sino de la creciente presencia de ganado en su hábitat natural.
La advertencia surge de un estudio liderado por la Universidad de Aarhus, que analizó durante nueve años la convivencia entre leones y rebaños en siete zonas de conservación de la reserva de Masai Mara. Allí, áreas protegidas combinan ecoturismo, pastoreo tradicional y preservación de especies, pero en la práctica la presión humana estaría limitando el espacio disponible para los grandes felinos.
MIRÁ TAMBIÉN | Aparición de elefantes marinos en las playas: cómo protegerlos
Según la investigación, los leones evitan las zonas donde el ganado pasta durante el día, aun cuando los animales domésticos se retiran por la noche. Esta conducta no responde a ataques directos, sino al temor que los felinos desarrollaron hacia la presencia humana y sus actividades, lo que los empuja a abandonar territorios clave.
“El uso humano de la tierra ha creado áreas a las que los leones temen ingresar”, explicó Niels Mogensen, responsable del estudio. Este desplazamiento puede reducir la reproducción, generar conflictos entre manadas y aumentar el riesgo de que los animales se acerquen a poblaciones humanas.
Actualmente, más del 70% de los leones de Kenia vive fuera de los grandes parques nacionales, por lo que su supervivencia depende de una coexistencia equilibrada con las comunidades locales. Los especialistas coinciden en que será necesario regular el tamaño de los rebaños, rotar los pastizales y tomar decisiones basadas en evidencia científica para evitar un retroceso en la recuperación de la especie.
Con información de WIRED.
Foto: Pexels.


