El Gobierno nacional analiza avanzar con la venta de unas 50.000 hectáreas pertenecientes al Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), una medida que fue confirmada por el presidente del organismo, Nicolás Bronzovich. La iniciativa forma parte de un relevamiento de las tierras del instituto para determinar cuáles continúan afectadas a tareas científicas y cuáles podrían ser desafectadas.
Bronzovich explicó el criterio que impulsa la administración nacional al señalar: «Ya se desafectaron 15.000 hectáreas de las que teníamos asignadas» y sostuvo que «solo unas 50.000 hectáreas tienen un real uso científico o tecnológico». Además, afirmó: «Vamos a seguir relevando y mirando con qué necesidad estamos usando la tierra. Si está necesariamente afectada a un proceso científico o tecnológico lo vamos a sostener. En el caso que no sea así, no vamos a tener problema en desafectarla del INTA».
Desde los gremios rechazaron la propuesta y advirtieron sobre el impacto que tendría en el patrimonio del organismo. El secretario general de Apinta, Paulo García, cuestionó la decisión al expresar: «¿Por qué venderlas si al INTA entra más plata de la que se gasta para su funcionamiento? ¿Por qué hay que rematar las tierras que son un valor, un activo que no genera costos de mantenimiento? Esto es porque las quieren sacar a remate a precio vil, hacer un negocio inmobiliario».
En la misma línea, Julieta Boedo, referente de ATE, sostuvo que la medida forma parte de un proceso de debilitamiento institucional. «Quieren un INTA desfinanciado y paralizado. Es parte de su estrategia de entrega decir que las tierras no se usan para investigación mientras vacían de profesionales el organismo», afirmó.
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El debate se suma a otras medidas adoptadas por el Ejecutivo sobre el instituto, entre ellas la venta del histórico edificio del INTA en Palermo, el intento de subastar terrenos del ex INTA AMBA en Ituzaingó y la reducción de personal mediante despidos y retiros voluntarios. Según datos gremiales, también fueron recortados numerosos programas de investigación.
Mientras el Gobierno sostiene que busca concentrar los recursos en las actividades científicas y tecnológicas, los representantes sindicales aseguran que las tierras cumplen funciones estratégicas para la investigación agropecuaria, la conservación de material genético y el desarrollo de tecnologías adaptadas a las distintas regiones productivas del país.
Fuente: Página 12.


