El Gobierno del Reino Unido anunció una reforma judicial destinada a acelerar la tramitación de los casos de violación y agresión sexual. Actualmente, transcurre en promedio un año y dos meses entre la imputación de un sospechoso y la realización del juicio.
Una de las medidas contempla cambios en los edificios judiciales, con salas de espera y accesos diferenciados para evitar que las víctimas tengan contacto con los acusados fuera de la sala de audiencias. También podrán declarar y asistir al veredicto de manera remota.
La reforma establece además que cada tribunal deberá reservar una sala específicamente para casos de violación y agresión sexual. Hasta ahora, estos procesos forman parte de los denominados “calendarios flexibles” y pueden ser postergados para dar lugar a otros juicios.
MIRÁ TAMBIÉN: Trump busca un acuerdo con Bielorrusia para reducir su dependencia de Canadá
Según el Gobierno británico, disponer de salas exclusivas permitirá fijar fechas concretas para las audiencias y contribuir a reducir los tiempos de espera de las víctimas y la duración de los procesos judiciales.
El plan también incluye una mayor capacitación para las fuerzas de seguridad y los funcionarios judiciales que intervienen en este tipo de casos. El costo estimado de las medidas supera los 25 millones de euros durante los próximos dos años.
Las organizaciones que trabajan con víctimas reclamaron durante años cambios en el sistema y consideran que reducir los plazos puede favorecer la presentación de denuncias. Según estas asociaciones, solo una de cada seis violaciones o intentos de violación llega a ser denunciada ante las autoridades.


