El Gobierno nacional reglamentó un capítulo clave de la reforma laboral mediante el decreto 315/2026, que pone en marcha el Régimen de Incentivo a la Formalización Laboral (RIFL). La medida fue oficializada tras un fallo judicial favorable que habilitó la implementación de distintos artículos de la normativa.
El decreto lleva la firma del presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete Manuel Adorni, y los ministros Sandra Pettovello y Luis Caputo. El objetivo central del régimen es promover la registración de trabajadores mediante la reducción de contribuciones patronales.
El RIFL establece beneficios para empleadores que contraten personal no registrado, con una reducción en las cargas sociales durante un período de hasta 48 meses desde el inicio de la relación laboral. La medida apunta a incentivar el empleo formal en distintos sectores de la economía.
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El régimen contempla cuatro perfiles de trabajadores alcanzados: personas sin empleo registrado al 10 de diciembre de 2025, desempleados en los seis meses previos, ex monotributistas sin relación de dependencia reciente y quienes provengan del sector público. Además, las incorporaciones no podrán superar el 80% de la nómina total del empleador.
Para acceder a los beneficios, las empresas deberán estar inscriptas en la Agencia de Recaudación y Control Aduanero desde el 10 de diciembre de 2025. Las relaciones laborales válidas serán aquellas registradas entre el 1° de mayo de 2026 y el 30 de abril de 2027.
La normativa también fija controles estrictos: en caso de incumplimiento, los empleadores deberán abonar las contribuciones adeudadas con intereses y sanciones. La reglamentación se da luego de que la Justicia habilitara la vigencia de la reforma laboral, lo que permitió al Gobierno avanzar con su implementación.
Fuente: Infobae.


