El papa Francisco tomó la decisión de expulsar a Justo Ilarraz del clero tras su condena por abusos sexuales a menores. La Diócesis de Concepción comunicó la sentencia tras un largo proceso administrativo.
El papa Francisco decidió expulsar del estado clerical al sacerdote Justo Ilarraz, luego de que este fuera condenado en 2018 a 25 años de prisión por abusar de siete menores de edad. Ilarraz, quien se desempeñaba como prefecto de disciplina en un seminario en Entre Ríos, había sido hallado culpable de abusos ocurridos entre 1984 y 1992, cuando los jóvenes seminaristas tenían entre 12 y 14 años. La condena fue dictada tras una larga investigación judicial que se extendió por seis años.
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El comunicado oficial emitido por el Obispado de Concepción, Tucumán, detalló que la expulsión se produjo tras un proceso administrativo penal llevado a cabo por la Diócesis. El caso fue presentado al papa Francisco, quien asumió la sanción conforme al derecho canónico. La Diócesis también reafirmó su compromiso con la justicia y la condena de todo tipo de abuso, acompañando con su oración a las víctimas de este delito.
La defensa de Ilarraz alegó que las denuncias en su contra habían sido motivadas por celos y envidia, y pidió su absolución. Sin embargo, la justicia desestimó estos argumentos, considerando que el acusado había ejercido un abuso de poder sobre los seminaristas, aprovechándose de su rol educativo y espiritual.
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El caso de Ilarraz no solo se destacó en los medios nacionales, sino que también fue incluido en el reconocimiento internacional, como en la película Spotlight , que retrata la lucha por destapar los abusos en la Iglesia Católica. Además de la condena penal, la Iglesia había suspendido a Ilarraz en 2012, aunque él continuó ejerciendo funciones sacerdotales en Tucumán hasta su reciente expulsión definitiva.
Fuente: Infobae
Foto: Clarín


