El Departamento de Defensa de Estados Unidos ha ordenado que todas las bibliotecas militares retiren y revisen antes del 21 de mayo los libros relacionados con diversidad, antirracismo, identidad de género y temas similares.
La medida, impulsada por el secretario de Defensa Pete Hegseth, busca eliminar materiales considerados «incompatibles con la misión principal del Departamento», según un memorando interno obtenido por la agencia AP.
MIRÁ TAMBIÉN | Helicóptero siniestrado en NY no tenía cajas negras
La instrucción fue emitida el viernes por Timothy Dill, subsecretario de defensa para el personal, e indica que los líderes deben identificar de forma urgente los textos que promuevan «conceptos divisivos e ideología de género». Aunque aún no se ha especificado el destino final de los libros, se espera una guía adicional tras la fecha límite para determinar si serán almacenados o destruidos.
Un Comité Temporal de Bibliotecas Académicas ha elaborado una lista de términos clave que deben guiar la revisión de contenidos. Entre ellos se incluyen: diversidad, disforia de género, teoría crítica de la raza, acción afirmativa, transgénero y privilegio blanco. La orden se enmarca en un proceso más amplio que ya ha llevado a purgas similares en las academias militares, como la Naval de Annapolis, que recientemente retiró 381 títulos.
MIRÁ TAMBIÉN | Crece la pobreza en Uruguay: 17,3% bajo la nueva medición
Entre los libros eliminados figuran obras reconocidas sobre derechos civiles, feminismo, racismo y el Holocausto. Se destacan títulos como I Know Why the Caged Bird Sings, de Maya Angelou; Memorializing the Holocaust; y Half American, sobre la participación afroestadounidense en la Segunda Guerra Mundial. Estas remociones han generado fuertes críticas de sectores académicos y defensores de derechos civiles.
La directiva ha abierto un fuerte debate nacional sobre la censura en instituciones públicas, el papel de la educación en el ámbito militar y la neutralidad ideológica del Estado. Mientras algunos sectores la respaldan como un retorno al «enfoque operativo», otros la ven como un intento peligroso de silenciar perspectivas históricas y sociales fundamentales.
Fuente: AP.


