Después de dos semanas sin avances legislativos, el Senado se prepara para retomar el trabajo con una agenda limitada que tendrá como ejes el Tratado de Cooperación en Materia de Patentes y la reforma de la Ley de Salud Mental. La jefa del bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, buscará destrabar ambos temas, mientras el Gobierno continúa negociando con distintos sectores para reunir los apoyos necesarios para suspender las elecciones Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).
La primera actividad central está prevista para el jueves a las 14, cuando las comisiones de Relaciones Exteriores y Culto e Industria y Comercio se reúnan en plenario para analizar el tratado internacional sobre patentes. El oficialismo apunta a conseguir un dictamen que incorpore las modificaciones aprobadas por Diputados, entre ellas una reserva al capítulo II destinada a resguardar a la industria farmacéutica nacional. Si consigue avanzar, el Senado podría tratar el acuerdo en una sesión prevista para el 22 de octubre.
El convenio tiene una larga trayectoria parlamentaria en el país: Argentina lo firmó en 1970 y la Cámara alta lo aprobó en 1998. Sin embargo, los cambios incorporados durante el tratamiento legislativo obligan a que vuelva al Senado para completar su aprobación. En la sesión prevista para el 22 también podrían incluirse otros proyectos pendientes, como el Mercado Voluntario de Carbono, la denominada Ley Hojarasca y la modificación de la normativa de Salud Mental.
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En paralelo, Bullrich buscará presentar los consensos alcanzados con ministros provinciales y bloques aliados para reactivar la discusión sobre la reforma de Salud Mental, iniciativa que ingresó al Senado en abril. El proyecto tuvo tres reuniones informativas, pero el debate quedó detenido desde el 20 de mayo por las diferencias entre el oficialismo y la oposición. La propuesta introduce cambios relevantes en las condiciones para disponer internaciones involuntarias y en los mecanismos previstos para acompañar a las personas durante su tratamiento y posterior regreso a su entorno.
Entre los cambios planteados, se establece que las internaciones involuntarias requieran la intervención de dos profesionales, uno de ellos médico y preferentemente especializado en psiquiatría. La medida se reservaría para situaciones en las que exista un riesgo grave para la vida o la integridad física del paciente o de terceros. Además, se prevé adaptar la atención a la edad y las condiciones cognitivas y emocionales de cada persona, elaborar un plan de egreso desde el diagnóstico y notificar anticipadamente a familiares o representantes legales para coordinar el retorno al entorno habitual.
La iniciativa también incorpora un apartado específico para el consumo problemático de sustancias en menores de edad, cuya atención quedaría en manos de equipos con formación en población infantojuvenil. Otro de los objetivos es incluir expresamente las adicciones a las drogas dentro del abordaje de la salud mental. Mientras el oficialismo intenta reunir apoyos para avanzar con estas modificaciones, la reforma electoral vinculada con la suspensión de las PASO continúa bajo negociación del Gobierno nacional, sin que por ahora forme parte de los principales temas que se tratarán en el Senado durante la semana.
Fuente: Noticias Argentinas.


