El gremio reclama la intervención del Gobierno provincial por presuntos incumplimientos del convenio colectivo en la liquidación de salarios. Luis Núñez aseguró que los trabajadores se encuentran en estado de alerta y movilización y advirtió que podrían definir medidas de fuerza si no hay respuestas.
El conflicto entre el Sindicato de Trabajadores de Industrias de la Alimentación (STIA) y empresas del sector pesquero suma tensión en Chubut. El gremio reclama que se controlen las liquidaciones salariales y se garantice el cumplimiento del convenio colectivo de trabajo, mientras advierte sobre la posibilidad de avanzar con medidas de fuerza si no obtiene respuestas de las autoridades provinciales.
En diálogo con Radio 3, el secretario general del STIA, Luis Núñez, cuestionó el sistema de pago aplicado por Conarpesa a los trabajadores clasificadores y sostuvo que la empresa liquida por cajón, en lugar de hacerlo por kilo, como establece el convenio de la actividad.
“En vez de pagarle lo que está establecido en el convenio por kilo, le paga menos. Eso implica un menor salario”, afirmó el dirigente sindical.
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El reclamo fue presentado a comienzos de octubre ante la Secretaría de Trabajo y la Secretaría de Pesca de Chubut. Según explicó Núñez, la presentación también alcanza a Agropez y WOFCO y solicita que se investiguen las presuntas irregularidades, se apliquen las sanciones correspondientes y se emita un dictamen para que las empresas adecuen sus prácticas a la normativa vigente.
Núñez sostuvo que el convenio colectivo debe ser respetado por todas las empresas comprendidas en la actividad, independientemente de que estén adheridas o no a la cámara empresarial.
En ese sentido, afirmó que el sistema de liquidación cuestionado no solo perjudica los ingresos de los trabajadores, sino que también genera una situación de competencia desigual frente a otras compañías que, según indicó, cumplen con las pautas convencionales.
El dirigente también rechazó las acusaciones que, según señaló, realizó el presidente de Conarpesa, Fernando Álvarez Castellano, contra la organización sindical. Aseguró que el gremio actúa dentro del marco legal y que sus reclamos buscan garantizar los derechos laborales.
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“Lo que entendemos es que intenta desprestigiarnos de forma permanente por el solo hecho de que le reclamamos que les paguen a los trabajadores conforme a lo que establece el convenio colectivo”, manifestó.
El secretario general del STIA informó que el gremio realizó una asamblea con delegados y comisiones internas de distintas empresas de la provincia, en la que se resolvió declarar el estado de alerta y movilización.
La continuidad del conflicto dependerá, según explicó, de la respuesta del Gobierno provincial ante las presentaciones realizadas. Si no hay avances, el sindicato convocará a una nueva asamblea para definir los pasos a seguir.
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“En caso de que no reviertan esta situación, podríamos llegar a tomar una medida que va a implicar un paro de actividades en contra de las firmas involucradas”, advirtió Núñez.
Núñez también se refirió a la controversia que Conarpesa mantiene con organizaciones sindicales de la actividad marítima, entre ellas SICONARA y el SOMU, por la forma de calcular el sueldo anual complementario de los trabajadores embarcados.
Según relató, la empresa pretende aplicar un criterio de liquidación diferente al reclamado por los sindicatos, lo que, de acuerdo con el dirigente, reduciría los montos que deben percibir los trabajadores.
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El secretario general del STIA afirmó que existen más de 150 juicios que la empresa habría perdido por cuestiones vinculadas con esta discusión y cuestionó que el conflicto continúe abierto.
También sostuvo que la empresa habría advertido que podría no sacar los barcos a operar si no se alcanza un acuerdo sobre la liquidación salarial.
Para Núñez, esa postura constituye una presión sobre los sindicatos y los trabajadores. “Si vivimos en un Estado de derecho, todos queremos que las leyes se respeten”, expresó.




