A pocos días de las elecciones presidenciales de Brasil, una polémica en torno a la Virgen de Aparecida quedó instalada en la campaña y derivó en acusaciones cruzadas, decisiones judiciales y un fuerte debate sobre la circulación de información falsa. El episodio involucra al presidente Luiz Inácio Lula da Silva, al candidato Flávio Bolsonaro y al humorista Antonio Tabet.
La controversia comenzó después de una publicación de Tabet en redes sociales que vinculaba a una supuesta ofensiva contra la Virgen de Aparecida con una expresión referida a la familia Bolsonaro. La versión de que Flávio Bolsonaro pretendía retirar a la Virgen de su condición de patrona de Brasil fue desmentida por el candidato y no existe una declaración oficial suya que respalde esa intención.
El caso llegó a la Justicia electoral. El ministro André Mendonça, del Tribunal Superior Electoral (TSE), había ordenado retirar la publicación de Tabet y contenidos similares. Posteriormente, el ministro Flávio Dino, del Supremo Tribunal Federal (STF), dejó sin efecto esa decisión y dispuso la restitución de las publicaciones, al considerar que no estaba acreditado de manera inequívoca el carácter ilícito del contenido.
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La disputa también involucró a la Conferencia Nacional de los Obispos de Brasil (CNBB). Flávio Bolsonaro acusó a integrantes de la entidad de contribuir con la difusión de la versión, mientras que la organización negó cualquier participación y sostuvo que no integra estructuras político-partidarias.
En paralelo, Lula incorporó referencias religiosas a sus actos de campaña. Durante una actividad en el Amazonas, el presidente afirmó que nadie deshonraría a Nuestra Señora de Aparecida mientras él estuviera en el cargo y llamó a respetar todas las religiones, incluidas las de origen africano. El voto religioso ocupa un lugar relevante en la disputa electoral brasileña, con diferencias en las preferencias entre católicos y evangélicos según los sondeos.
La elección tendrá su primera vuelta el 4 de octubre y, si ningún candidato obtiene más de la mitad de los votos válidos, habrá una segunda vuelta el 25 de octubre. Las encuestas difundidas en los últimos días muestran una competencia estrecha entre Lula y Flávio Bolsonaro, aunque los resultados varían según el instituto y el escenario consultado.


