La Corte Suprema de Estados Unidos autorizó temporalmente al Gobierno de Donald Trump a reanudar las deportaciones de migrantes hacia países distintos de aquellos de los que son ciudadanos. La decisión fue adoptada por 6 votos contra 3 y permite que la política continúe mientras el máximo tribunal analiza el fondo del caso.
El fallo suspendió una resolución del juez federal de Boston Brian Murphy, quien había determinado que los migrantes enviados a terceros países debían recibir previamente información sobre su destino y la posibilidad de plantear que allí podían enfrentar persecución o tortura. La Corte Suprema anunció que escuchará los argumentos del caso en diciembre.
Los seis integrantes de la mayoría conservadora respaldaron la solicitud de emergencia presentada por el Departamento de Justicia, mientras que las juezas Sonia Sotomayor, Elena Kagan y Ketanji Brown Jackson votaron en contra. La decisión de este martes no constituye todavía un fallo definitivo sobre la legalidad de la política.
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La medida forma parte de la política migratoria implementada por la administración Trump y contempla el traslado de personas a países que no son sus lugares de origen cuando no pueden ser deportadas directamente allí. Según datos citados por Reuters, más de 25.000 migrantes fueron enviados a 29 países desde que comenzó el programa, con México como uno de los principales destinos y otros casos en países como Sudán del Sur, Uganda, Liberia y Guinea Ecuatorial.
El Gobierno estadounidense sostiene que las deportaciones a terceros países constituyen una herramienta necesaria para concretar determinadas expulsiones. En cambio, los demandantes y organizaciones de defensa de los migrantes cuestionan que las personas puedan ser trasladadas sin una oportunidad adecuada para plantear posibles riesgos de persecución o tortura. También denunciaron casos de abusos y traslados posteriores hacia países de los que algunas personas tenían protección legal.
La Corte Suprema deberá analizar ahora la cuestión de fondo durante la audiencia prevista para diciembre. Hasta que exista una decisión definitiva, la resolución del martes permite que la administración estadounidense continúe aplicando las deportaciones hacia terceros países bajo el esquema cuestionado judicialmente.


