La Municipalidad de Esquel presentó una nueva edición de los talleres municipales de arte de verano, con un total de diez propuestas destinadas a infancias, jóvenes, adultos y adultos mayores. Las actividades comenzarán el lunes 12 de enero y se extenderán hasta el 20 de febrero, con el objetivo de acercar el arte y la cultura a distintos barrios de la ciudad durante el receso estival.
La directora de Cultura, Cecilia Anton, destacó el alcance de la iniciativa y su carácter inclusivo. “Vamos a presentar los talleres municipales de arte para este verano, con propuestas en distintas sedes barriales y pensadas para todas las edades”, señaló, al tiempo que remarcó que se trata de una política cultural sostenida que busca fortalecer el acceso a la formación artística.
Los talleres son libres y gratuitos y forman parte del proyecto TANFI–TANFOC en su modalidad de verano. Anton explicó que “son encuentros más acotados, de seis clases, y ya están abiertas las inscripciones para que puedan comenzar la próxima semana”, anticipando además que hacia fines de febrero se dará a conocer la propuesta anual que se desarrollará entre marzo y diciembre.
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Entre las propuestas se incluyen dibujo y pintura, narrativa oral, música y construcción de instrumentos, antiotipia y bordado, además de títeres y movimiento. “Son talleres diferentes a los que tuvimos hasta diciembre pasado, con propuestas novedosas y pensadas para distintas edades”, indicó la funcionaria, subrayando la diversidad de lenguajes artísticos.
Las actividades se desarrollarán en sedes barriales de Los Sauces, Estación, Melipal, Don Bosco, Badén y la sede 28 de Junio, además del Punto Digital del barrio Estación. Esta distribución territorial busca facilitar el acceso y fortalecer la participación comunitaria en cada sector de la ciudad.
Desde el equipo docente también resaltaron el enfoque participativo y familiar. En el taller de bordado con tintes naturales, por ejemplo, se trabajará “con pigmentos naturales como cúrcuma, remolacha o flores de hibiscus, para luego bordarlos con hilos y lanas”, mientras que el taller Eco-ritmo propone “la construcción de instrumentos con materiales reciclados para luego realizar un ensamble musical”, fomentando la creatividad, la conciencia ambiental y el trabajo colectivo.







