Según el relato de la víctima, alrededor de las 17:50 horas, recibió un mensaje de WhatsApp del número telefónico de su padre, que actualmente reside en José Mármol, Provincia de Buenos Aires. El mensaje le pedía un préstamo de $42,000 pesos y le proporcionaba un número de CBU para que realizara la transferencia. Sin sospechar nada malicioso, la mujer procedió a realizar la transferencia a la cuenta proporcionada.
Sin embargo, solo minutos después, la madre de la víctima, llamó para informarle que el usuario de WhatsApp de su padre había sido hackeado. Posteriormente, la joven recibió otro mensaje del mismo número telefónico, solicitando una segunda transferencia, esta vez por la suma de $100,000 pesos. Ante esta solicitud sospechosa, la estafada decidió bloquear el número y se percató de que los mensajes anteriores habían sido eliminados.
MIRÁ TAMBIÉN | Le robaron y mataron animales por unos 900 mil pesos
Para abordar este incidente de estafa cibernética, se aplicó el protocolo de actuación para casos de cibercrimen. El primer paso fue preservar el usuario de WhatsApp utilizado en la estafa.
Luego, a través de la plataforma digital SIFCOP, se obtuvo información personal sobre la persona titular de la cuenta receptora del dinero, identificada y con domicilio en Buenos Aires.


