La nave New Glenn sufrió una anomalía mientras realizaba un ensayo de motores en Cabo Cañaveral. La empresa de Jeff Bezos confirmó que no hubo heridos y abrió una investigación.
El cohete New Glenn, desarrollado por Blue Origin, explotó durante una prueba nocturna de encendido estático realizada en la base espacial de Cabo Cañaveral.
El incidente ocurrió mientras se desarrollaba un procedimiento conocido como “hotfire test”, una maniobra habitual en la industria aeroespacial que consiste en encender brevemente los motores del cohete mientras permanece sujeto a la plataforma de lanzamiento. El objetivo de estas pruebas es verificar el funcionamiento de los sistemas antes de un despegue real.
Tras la explosión, la compañía fundada por Jeff Bezos informó que todo el personal se encontraba fuera de peligro y confirmó el inicio de una investigación interna para determinar las causas de la anomalía. “Es demasiado pronto para conocer la razón, pero ya estamos trabajando para identificarla”, señalaron desde la empresa.
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El New Glenn, de aproximadamente 98 metros de altura, tenía previsto realizar su cuarta misión en las próximas semanas. El lanzamiento contemplaba el transporte de 48 satélites correspondientes al proyecto Kuiper, la red de internet satelital impulsada por Amazon para competir en el mercado de conectividad orbital.
El accidente representa un nuevo revés para Blue Origin. En abril, durante el tercer vuelo del mismo cohete, la empresa ya había registrado inconvenientes técnicos luego de que la segunda etapa no lograra ubicar correctamente un satélite en órbita segura, situación que derivó en una investigación de la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos.
Tras el episodio ocurrido en Florida, desde la NASA indicaron que acompañarán las tareas de evaluación técnica y remarcaron la complejidad del desarrollo de sistemas de lanzamiento para cargas pesadas.
Con información de WIRED.


