Abril fue un mes de tensión para los pequeños ahorristas. La salida del cepo cambiario anunciada por el Gobierno generó volatilidad en los mercados y sembró dudas entre quienes tenían inversiones en pesos.
En ese contexto, muchos optaron por desarmar sus plazos fijos y dejar el dinero en cuentas a la vista, a la espera de mayor claridad económica.
MIRÁ TAMBIÉN | Milei va a la Justicia contra tres periodistas críticos
Según datos del Banco Central (BCRA), el stock de plazos fijos del sector privado cayó un 2,5% en términos nominales durante abril. Incluso los depósitos ajustados por UVA, que suelen mantenerse estables, retrocedieron 0,6%. La reacción se dio a pesar de que, tras el anuncio del fin del cepo, los bancos elevaron las tasas para intentar retener fondos.
El rendimiento medio de los plazos fijos a 30 días en pesos pasó del 31,4% al 38% entre el 11 y el 16 de abril, pero aun así no logró revertir la salida de fondos. La memoria de crisis pasadas, sumada a la falta de certezas sobre el nuevo esquema cambiario, motivó a los clientes bancarios a mover su dinero hacia instrumentos más líquidos.
MIRÁ TAMBIÉN | Toretto más cerca de la domiciliaria tras el fallo clave
Como contrapartida, las cuentas a la vista mostraron una fuerte expansión. Las cajas de ahorro crecieron un 12% y las cuentas corrientes, un 8,5%, lo que refleja una estrategia de espera por parte de los ahorristas ante el nuevo escenario económico.
De cara a los próximos meses, la calificadora Moody’s advirtió que los bancos seguirán disputando los depósitos en pesos con subas de tasas de interés. En un contexto de escasez monetaria, atraer y mantener el ahorro será clave para sostener la liquidez del sistema financiero.
Fuente: TN.


