Decenas de miles de personas salieron a las calles de Tiflis contra el gobierno del Sueño Georgiano, mientras la policía dispersaba manifestaciones con gases lacrimógenos en una jornada marcada por acusaciones de autoritarismo y crisis democrática.
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Georgia vivió este sábado una jornada de tensión durante las elecciones locales, marcada por una masiva protesta antigubernamental en Tiflis y una fuerte respuesta policial. Decenas de miles de manifestantes, convocados por la oposición, se congregaron en la Plaza de la Libertad, ondeando banderas georgianas y de la Unión Europea (UE), en lo que llamaron una “asamblea nacional” para exigir una transferencia pacífica del poder.
El partido gobernante, Sueño Georgiano, liderado por el multimillonario ex primer ministro Bidzina Ivanishvili, se enfrenta a su primera prueba electoral desde las controvertidas elecciones parlamentarias del año pasado, que sumieron al país en protestas y frenaron sus aspiraciones de integración con la UE. La manifestación coincidió con la convocatoria de Mijaíl Saakashvili, ex presidente encarcelado, quien instó a sus simpatizantes a hacer de este día la “última oportunidad” para salvar la democracia georgiana.
Tras leer un comunicado en la plaza, el activista Paata Burchuladze encabezó una marcha hacia el palacio presidencial, donde intentaron irrumpir en el recinto, lo que derivó en cargas policiales y el uso de gases lacrimógenos. El Ministerio del Interior justificó la actuación, alegando que la protesta “excedió las normas establecidas por la ley”.
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Entre los manifestantes, Natela Gvakharia, de 77 años, declaró: “Estamos aquí para proteger nuestra democracia, que el Sueño Georgiano está destruyendo”. En paralelo, organizaciones de derechos humanos han denunciado que unas 60 personas, entre líderes opositores, periodistas y activistas, fueron detenidas en el último año, y Amnistía Internacional advirtió sobre un clima de “represalias políticas” y ataques contra la libertad de expresión y reunión pacífica.
El partido Sueño Georgiano rechaza estas acusaciones, afirmando que defiende la estabilidad del país ante lo que califica como intentos de provocar una “revolución” y arrastrar a Georgia a la guerra en Ucrania. Sin embargo, analistas señalan que desde 2022 el gobierno ha adoptado medidas restrictivas contra medios independientes y organizaciones civiles, y su discurso ha ganado adhesión en zonas rurales a través de mensajes nacionalistas y narrativas contrarias a la oposición.
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Encuestas recientes ubican la aprobación de Sueño Georgiano en un 36 %, frente al 54 % de los partidos opositores. Por su parte, la Unión Europea ha sancionado al partido por represión y amenazado con suspender el derecho de los georgianos a viajar sin visado, a menos que se restauren el Estado de derecho y se protejan los derechos fundamentales.
La jornada de este sábado refleja la creciente polarización política en Georgia, un país clave en la geopolítica del Cáucaso, donde las elecciones locales se han convertido en un nuevo frente de lucha por el futuro democrático y geopolítico de la nación.
Fuente y foto: Infobae


