Un fenómeno extraordinario se registra este martes: la Tierra completará su rotación en 1,34 milisegundos menos que las tradicionales 24 horas, convirtiendo al 22 de julio en el segundo día más corto jamás medido desde que existen registros modernos. El dato, difundido por Space.com, reaviva el debate sobre la necesidad de ajustar la medición del tiempo a escala global.
Desde 1973, los relojes atómicos monitorean con precisión la duración de los días. Hasta ahora, solo se había detectado un día más corto que el de hoy. Aunque la diferencia es imperceptible en la vida diaria, podría obligar a restar un segundo a la hora oficial en 2029, un cambio conocido como “segundo bisiesto negativo”, nunca antes implementado y que podría impactar en sistemas tecnológicos globales, como redes satelitales, telecomunicaciones y plataformas financieras.
MIRÁ TAMBIÉN | Preocupación por la salud de “Locomotora” Oliveras: sigue en terapia intensiva
Por qué varía la rotación de la Tierra
La duración de los días no siempre fue constante. En sus primeras etapas geológicas, un día terrestre podía durar apenas 19 horas. Históricamente, la fricción de las mareas lunares ha sido el principal factor de desaceleración, al extraer energía rotacional del planeta. Sin embargo, en los últimos años se detectó una aceleración inesperada, que acorta los días y no coincide con los modelos climáticos y oceánicos conocidos.
¿Qué causa este giro acelerado?
Las hipótesis apuntan a diversos factores. Un estudio de 2024 vinculó el fenómeno con el deshielo polar y la redistribución de masas oceánicas, aunque no sería la causa principal. La teoría más aceptada señala al núcleo terrestre, que podría estar ralentizándose y transfiriendo momento angular al manto y la corteza, acelerando su rotación.
MIRÁ TAMBIÉN | El extraño nombre que solo tres argentinas recibieron en un siglo
Un desafío científico y tecnológico
El experto en rotación terrestre Leonid Zotov explicó: “La causa de esta aceleración no está explicada. La mayoría de los científicos cree que es algo dentro de la Tierra. Los modelos oceánicos y atmosféricos no explican esta gran aceleración”. La comunidad científica coincide en que este tipo de registros son clave para comprender mejor la interacción de fuerzas internas y externas del planeta.
Mientras tanto, el evento de hoy se suma a la lista de fenómenos que mantienen en alerta a los organismos encargados de la medición del tiempo y sincronización global, que evalúan cómo un segundo menos podría alterar infraestructuras digitales críticas en todo el mundo.
Fuente: Diario Panorama.
Imagen ilustrativa: El Litoral.


