Un incendio se desató este domingo 24 de agosto en la planta nuclear de Kursk, en el oeste de Rusia, luego de que las defensas del país derribaran un dron ucraniano en las inmediaciones de la instalación.
Según informaron fuentes oficiales, el aparato explotó al impactar en la central, provocando un fuego que fue rápidamente controlado por los equipos de emergencia.
La administración de la planta confirmó que no se registraron víctimas tras el incidente, aunque la producción de energía se vio parcialmente reducida.
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En un comunicado difundido por Telegram, se aclaró que los niveles de radiación permanecen estables y dentro de los parámetros naturales, tanto en el complejo como en las zonas aledañas.
El episodio reaviva la preocupación del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), que ha advertido en reiteradas oportunidades sobre los riesgos de operar y combatir en torno a centrales nucleares en medio del conflicto.
La planta de Kursk se encuentra en una posición estratégica, cerca de la frontera con Ucrania y a unos kilómetros al oeste de la ciudad homónima, que alberga a más de 440.000 habitantes.
Fuente: DW.
Imagen: MAGYARBIRDS/REUTERS.


